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domingo, 19 de abril de 2015

Estados Unidos contra América Latina

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La Cumbre de las Américas debía estar marcada por Barack Obama y Raúl Castro junto como símbolo del fin de más de medio siglo de enfrentamiento. Pero irrumpió “el caso Venezuela” para recordar que el viejo tío, aun debilitado y atacado en su patio trasero por potencias de creciente poderío, como China, no pierde las mañas.

En la política exterior de Washington llegó el momento “destituyente” de los gobiernos progresistas que le resultan más incómodos. Los caminos para ello serán muy variados, aunque parece por el momento descartado que se repitan operaciones tan abiertas como las recientes contra Manuel Zelaya y Fernando Lugo en Honduras y Paraguay, o el más lejano intento de golpe contra Hugo Chávez de 2002 (con designación previa de presidente bendecido en Washington incluida). La enormemente mayoritaria reacción latinoamericana a la declaración del presidente Barack Obama de que Venezuela es una amenaza a la seguridad de su país habría llevado a que la superpotencia se incline, en este caso, por tomar caminos laterales, usando a algunos gobiernos que para la opiniónpública suenan como progresistas como punta de lanza contra Caracas. Quizá algo de eso persiga Obama al pedir una reunión bilateral con sus pares de Costa Rica, Chile y Uruguay durante la cumbre.
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El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, por lo pronto, acaba de destituir a su embajador en Caracas, Federico Picado, por decir que “en Venezuela hay una amplia libertad de prensa”, lo que el diplomático demostró enseñando los diarios antichavistas que se venden en los quioscos (Tiempo, 26-III-15). “En los puestos de venta me encuentro con periódicos y revistas cuyos contenidos expresan todo el arco iris posible de posiciones políticas e ideológicas”, había dicho Picado cuando le preguntaron su opinión acerca de la “dictadura chavista”.

“En Costa Rica hay una norma que prohíbe al personal emitiropiniones sobre temas de relaciones internacionales o asuntos internos del país receptor que no hayan sido previamente consultadas. Es una norma que afecta a todos los funcionarios del servicio exterior, y con ella se trata de evitar que se ponga al país en situaciones incómodas”, dijo el canciller Manuel González al justificar la destitución del embajador. Al mismo tiempo González acusaba a Rusia de desestabilizar Centroamérica por su venta de armas a Nicaragua (La Nación, 27-III-15). Alineamiento, que le dicen. Algo de este tipo es lo que es probable que Obama busque al reunirse esta semana en Panamá con la chilena Michelle Bachelet y el uruguayo Tabaré Vázquez. Las declaraciones del canciller Rodolfo Nin Novoa indican, al menos, que en tierras orientales el camino está abonado.

Romper el cerco

Pero lo cierto es que la superpotencia está aislada en cuestiones centrales, en gran medida como consecuencia del tironeo interno entre republicanos y demócratas, que neutraliza cualquier proyecto común para adecuarse a la nueva realidad. Una nueva realidad que dice que en su patio trasero Estados Unidos cuenta con una competencia inesperada apenas unos pocos años atrás: la de la República Popular China. Esa parálisis está facilitando el éxito de las iniciativas chinas en esta región. Demócratas y republicanos coinciden en un punto, sin embargo: América Latina es la zona del planeta más importante para la supervivencia de Estados Unidos como superpotencia. Y para ello se hace esencial mantenerla como coto exclusivo, sin injerencias extracontinentales y bloqueando la posibilidad de que varios países del área trabajen en una misma dirección, o sea: impidiendo cualquier manifestación de independencia.

Como recuerda José Luis Fiori, profesor de economía política internacional en la Universidad Federal de Rio de Janeiro, las sanciones estadounidenses a Venezuela están ligadas a “un movimiento profundo, casi telúrico, cada vez más religioso, fanático y agresivo, en la sociedad, pero con una repercusión cada vez más mesiánica e intervencionista, en el campo de la política exterior de Estados Unidos” (Carta Maior, 7-XI-14).

China, China, China

“El mes pasado puede ser recordado como el momento en que Estados Unidos perdió su papel como garante del sistema económico global”, escribió semanas atrás Lawrence Summers, secretario del Tesoro entre 1999 y 2001 y asesor económico del presidente Barack Obama entre 2009 y 2010 (The Washington Post, 5-III-15). Summers se refería al fracaso de Washington en su intento de convencer a sus aliados más tradicionales de que no se unieran al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (Aiib, por sus siglas en inglés) promovido por China.

El éxito chino en las relaciones internacionales no deja de sorprender, tanto por la rapidez de sus avances como por su contundencia. La creación del Aiib representa la más potente irrupción del país asiático en el mundo. Los anuncios de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Australia y Brasil de que se unirán a esta institución, que se estima puede llegar a sustituir el papel del FMI y el Banco Mundial, sorprendieron a Washington y son una muestra de la creciente influencia de la potencia emergente.

A través del nuevo banco, China invita al mundo a invertir en los corredores económicos trasnacionales que unirán Asia y Europa a través de una amplia red de conectividad financiera y de negocios. Los miembros fundadores del banco son 45 países asiáticos –China, India, Singapur e Indonesia entre ellos–, pero a diferencia de las instituciones creadas en Bretton Woods, los votos de cada uno de ellos son proporcionales a su PBI. “Está emergiendo una arquitectura financiera global influenciada por China”, sostiene el think tank Consejo Indio de Relaciones Globales (gatewayhouse.in, miércoles 1). “La infraestructura es a China en el siglo XXI lo que el comercio fue a Estados Unidos en el siglo XX”, agrega.

La incorporación de Gran Bretaña al banco asiático levantó fuertes críticas de la Casa Blanca, quizá porque fue el primer país aliado en hacerlo. Pero a esa deserción siguieron otras. Hasta Israel, un aliado incondicional de Washington, decidió incorporarse al AIIB. “Su adhesión permitirá a Tel Aviv la integración de las compañías israelíes en diferentes proyectos de infraestructura financiados por el banco asiático”, dice el comunicado publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel (Russia Today, sábado 4).

En paralelo, el avance de la internacionalización del yuan resulta imparable. El economista Ariel Noyola recuerda que “hace apenas cuatro años, un pequeño grupo de 900 instituciones bancarias realizaban operaciones en yuanes. A finales de 2014, el número aumentó a más de 10 mil entidades” (Russia Today, 31-III-15). La presidenta del FMI, Christine Lagarde, anunció a fines de marzo la inclusión del yuan en los “derechos especiales de giro” (activos de reserva internacional creados en la década del 60 para complementar las reservas de los bancos centrales), de los que esa moneda estaba excluida por el veto que ejerce Estados Unidos.

En consecuencia, China avanza de modo incontenible en todos los frentes, arrastrando aliados, agujereando la arquitectura financiera global, desbaratando planes largamente pergeñados. Pero cuando Pekín ingresa con fuerza en el patio trasero, la cosa se complica. China anunció planes para invertir 250.000 millones de dólares en la próxima década en América Latina. Estados Unidos tiembla.

Zona de exclusión

La penúltima edición de la revista Military Review, que refleja los puntos de vista del Pentágono, contiene un largo artículo titulado “La aparición de China en las Américas” (1). El trabajo, redactado por Evan Ellis, profesor en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela Superior de Guerra del Ejército, analiza los impactos que la presencia china tiene para los intereses estadounidenses.

En primer lugar, sostiene que el ostensible aumento del comercio y de las inversiones chinas “está transformando la infraestructura física” de la región, obras que tienen “implicaciones estratégicas”, como los corredores bioceánicos, la ampliación y modernización de puertos y la construcción de “un segundo canal a través de Nicaragua y la potencial carretera o ‘canal seco’ y enlaces ferroviarios propuestos por Honduras, Guatemala y Colombia”.

En segundo lugar, las viejas instituciones o instancias políticas regionales, como la OEA o la propia Cumbre de las Américas, han ido perdiendo importancia en beneficio de la Unasur o la CELAC, organismos “que expresamente excluyen a Estados Unidos”. En paralelo, la revista apunta que el éxito económico de China “ha socavado los argumentos de Estados Unidos en cuanto a que lademocracia al estilo occidental y los mercados libres son las mejores vías para el desarrollo y la prosperidad”.

En tercer lugar, el análisis de Military Review considera que “la seguridad de Estados Unidos se ve afectada por el financiamiento, inversión y comercio de China con regímenes que buscan la independencia de los sistemas occidentales penales y de responsabilidad contractual, tal como ha ocurrido en diferentes grados con los países del ALBA”. China puede usar las infraestructuras que construye contra Estados Unidos para presionar a los países a fin de que le nieguen a la superpotencia el “acceso a bases, recursos, inteligencia o apoyo político”.

Ahora, razona el Pentágono, la influencia de Estados Unidos en la región está siendo socavada por “la disponibilidad de China como una alternativa al mercado de exportación, fuente de préstamos e inversión” (Military Review, enero-febrero de 2015).

El detalle está en la palabra “alternativa”. A diferencia de lo que sucedía en las décadas de 1960 y 1970, ahora los gobiernos disidentes del imperio pueden recurrir a otros países para resolver sus problemas.

Asegurar el patio trasero

El año pasado los bancos chinos prestaron a los países latinoamericanos más dinero que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo sumados. Por países, Venezuela fue el mayor receptor de préstamos chinos, y también uno de los mayores destinos de la inversión del gigante asiático en la zona, sobre todo para las explotaciones petroleras y la creación de infraestructuras.

En Argentina la petrolera china Sinopec acaba de firmar un acuerdo de colaboración con YPF, explota el yacimiento de Vaca Muerta y participa en la expansión de redes ferroviarias y del metro de Buenos Aires. En Brasil, Sinopec se hizo con el 30 por ciento de la portuguesa Galp y el 40 por ciento de la española Repsol. Se calcula que China domina ya un tercio del sector minero peruano, con fuerte presencia en la extracción de cobre. “En toda la región las compañías chinas desarrollan proyectos de telecomunicaciones, automoción, agricultura, construcción y sectores energéticos, lo que extiende la influencia de Pekín, y no sólo a nivel económico” (Russia Today, lunes 6).

El brasileño Fiori estima que se está asistiendo a una “revalorización geopolítica y geoeconómica del Caribe y de América del Sur como tableros relevantes de la competencia global entre Estados Unidos y China, y de la competencia regional de estos dos países con Brasil” (Carta Maior, 25-XII-14).

Para avalar esa afirmación esgrime el trabajo del principal geoestratega estadounidense, Nicholas Spykman. Más de la mitad de la obra de Spykman America’s Strategy in World Politics, publicada en 1942, está dedicada al papel que debe jugar la potencia en América Latina y en particular en Suramérica. El teórico divide la región en dos zonas: una “mediterránea”, que incluye a México, Centroamérica, el Caribe, Colombia y Venezuela, en la que la supremacía de Estados Unidos no puede ser cuestionada, una suerte de “mar cerrado” cuyas llaves pertenecen a Washington.

Por otro lado aparece la zona de influencia de los grandes estados del sur (Argentina, Brasil y Chile). Spykman apunta que si estos países se unieran para contrabalancear la hegemonía estadounidense, “deben ser respondidos mediante la guerra” (Valor, 29-I-14).

En los últimos años los países que impulsaron el Mercosur ampliado y la Unasur, básicamente Brasil, Argentina y Venezuela, entraron en la “línea de tiro de Estados Unidos”, que no puede aceptar que un proyecto convencional de integración económica (como fue el Mercosur en sus inicios) se transforme en un bloque político liderado por Brasil “con el objetivo de impedir toda intervención externa en América del Sur”.

La alianza de Brasil con China, India y Rusia en los Brics, y de Argentina y Venezuela con China y Rusia es otra línea roja para Washington. Que esas alianzas no pasen a mayores es un objetivo central de la política estadounidense. Máxime cuando sobre todo Brasil, pero también Argentina y Venezuela, se involucraron en un conflicto lejano, como el de Oriente Medio, condenando la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza en agosto y setiembre de 2014 y tomando distancia del bloqueo a Irán (Carta Maior). Cortarles las alas, de eso se trata.

Nota
(1) Military Review, publicada por US Army Combined Arms Center (Usacac), Fort Leavenworth, enero-febrero 2015, págs 66-78.

– Raúl Zibechi, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada. Integrante del Consejo de ALAI.

URL de este artículo: http://www.alainet.org/es/articulo/168853
El momento destituyente
Estados Unidos contra América Latina

Raúl Zibechi

ALAI AMLATINA, 10/04/2015.-  La Cumbre de las Américas debía estar marcada por Barack Obama y Raúl Castro junto como símbolo del fin de más de medio siglo de enfrentamiento. Pero irrumpió “el caso Venezuela” para recordar que el viejo tío, aun debilitado y atacado en su patio trasero por potencias de creciente poderío, como China, no pierde las mañas.

En la política exterior de Washington llegó el momento “destituyente” de los gobiernos progresistas que le resultan más incómodos. Los caminos para ello serán muy variados, aunque parece por el momento descartado que se repitan operaciones tan abiertas como las recientes contra Manuel Zelaya y Fernando Lugo en Honduras y Paraguay, o el más lejano intento de golpe contra Hugo Chávez de 2002 (con designación previa de presidente bendecido en Washington incluida). La enormemente mayoritaria reacción latinoamericana a la declaración del presidente Barack Obama de que Venezuela es una amenaza a la seguridad de su país habría llevado a que la superpotencia se incline, en este caso, por tomar caminos laterales, usando a algunos gobiernos que para la opinión pública suenan como progresistas como punta de lanza contra Caracas. Quizá algo de eso persiga Obama al pedir una reunión bilateral con sus pares de Costa Rica, Chile y Uruguay durante la cumbre.

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, por lo pronto, acaba de destituir a su embajador en Caracas, Federico Picado, por decir que “en Venezuela hay una amplia libertad de prensa”, lo que el diplomático demostró enseñando los diarios antichavistas que se venden en los quioscos (Tiempo, 26-III-15). “En los puestos de venta me encuentro con periódicos y revistas cuyos contenidos expresan todo el arco iris posible de posiciones políticas e ideológicas”, había dicho Picado cuando le preguntaron su opinión acerca de la “dictadura chavista”.

“En Costa Rica hay una norma que prohíbe al personal emitir opiniones sobre temas de relaciones internacionales o asuntos internos del país receptor que no hayan sido previamente consultadas. Es una norma que afecta a todos los funcionarios del servicio exterior, y con ella se trata de evitar que se ponga al país en situaciones incómodas”, dijo el canciller Manuel González al justificar la destitución del embajador. Al mismo tiempo González acusaba a Rusia de desestabilizar Centroamérica por su venta de armas a Nicaragua (La Nación, 27-III-15). Alineamiento, que le dicen. Algo de este tipo es lo que es probable que Obama busque al reunirse esta semana en Panamá con la chilena Michelle Bachelet y el uruguayo Tabaré Vázquez. Las declaraciones del canciller Rodolfo Nin Novoa indican, al menos, que en tierras orientales el camino está abonado.

Romper el cerco

Pero lo cierto es que la superpotencia está aislada en cuestiones centrales, en gran medida como consecuencia del tironeo interno entre republicanos y demócratas, que neutraliza cualquier proyecto común para adecuarse a la nueva realidad. Una nueva realidad que dice que en su patio trasero Estados Unidos cuenta con una competencia inesperada apenas unos pocos años atrás: la de la República Popular China. Esa parálisis está facilitando el éxito de las iniciativas chinas en esta región. Demócratas y republicanos coinciden en un punto, sin embargo: América Latina es la zona del planeta más importante para la supervivencia de Estados Unidos como superpotencia. Y para ello se hace esencial mantenerla como coto exclusivo, sin injerencias extracontinentales y bloqueando la posibilidad de que varios países del área trabajen en una misma dirección, o sea: impidiendo cualquier manifestación de independencia.

Como recuerda José Luis Fiori, profesor de economía política internacional en la Universidad Federal de Rio de Janeiro, las sanciones estadounidenses a Venezuela están ligadas a “un movimiento profundo, casi telúrico, cada vez más religioso, fanático y agresivo, en la sociedad, pero con una repercusión cada vez más mesiánica e intervencionista, en el campo de la política exterior de Estados Unidos” (Carta Maior, 7-XI-14).

China, China, China

“El mes pasado puede ser recordado como el momento en que Estados Unidos perdió su papel como garante del sistema económico global”, escribió semanas atrás Lawrence Summers, secretario del Tesoro entre 1999 y 2001 y asesor económico del presidente Barack Obama entre 2009 y 2010 (The Washington Post, 5-III-15). Summers se refería al fracaso de Washington en su intento de convencer a sus aliados más tradicionales de que no se unieran al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (Aiib, por sus siglas en inglés) promovido por China.

El éxito chino en las relaciones internacionales no deja de sorprender, tanto por la rapidez de sus avances como por su contundencia. La creación del Aiib representa la más potente irrupción del país asiático en el mundo. Los anuncios de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Australia y Brasil de que se unirán a esta institución, que se estima puede llegar a sustituir el papel del FMI y el Banco Mundial, sorprendieron a Washington y son una muestra de la creciente influencia de la potencia emergente.

A través del nuevo banco, China invita al mundo a invertir en los corredores económicos trasnacionales que unirán Asia y Europa a través de una amplia red de conectividad financiera y de negocios. Los miembros fundadores del banco son 45 países asiáticos –China, India, Singapur e Indonesia entre ellos–, pero a diferencia de las instituciones creadas en Bretton Woods, los votos de cada uno de ellos son proporcionales a su PBI. “Está emergiendo una arquitectura financiera global influenciada por China”, sostiene el think tank Consejo Indio de Relaciones Globales (gatewayhouse.in, miércoles 1). “La infraestructura es a China en el siglo XXI lo que el comercio fue a Estados Unidos en el siglo XX”, agrega.

La incorporación de Gran Bretaña al banco asiático levantó fuertes críticas de la Casa Blanca, quizá porque fue el primer país aliado en hacerlo. Pero a esa deserción siguieron otras. Hasta Israel, un aliado incondicional de Washington, decidió incorporarse al AIIB. “Su adhesión permitirá a Tel Aviv la integración de las compañías israelíes en diferentes proyectos de infraestructura financiados por el banco asiático”, dice el comunicado publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel (Russia Today, sábado 4).

En paralelo, el avance de la internacionalización del yuan resulta imparable. El economista Ariel Noyola recuerda que “hace apenas cuatro años, un pequeño grupo de 900 instituciones bancarias realizaban operaciones en yuanes. A finales de 2014, el número aumentó a más de 10 mil entidades” (Russia Today, 31-III-15). La presidenta del FMI, Christine Lagarde, anunció a fines de marzo la inclusión del yuan en los “derechos especiales de giro” (activos de reserva internacional creados en la década del 60 para complementar las reservas de los bancos centrales), de los que esa moneda estaba excluida por el veto que ejerce Estados Unidos.

En consecuencia, China avanza de modo incontenible en todos los frentes, arrastrando aliados, agujereando la arquitectura financiera global, desbaratando planes largamente pergeñados. Pero cuando Pekín ingresa con fuerza en el patio trasero, la cosa se complica. China anunció planes para invertir 250.000 millones de dólares en la próxima década en América Latina. Estados Unidos tiembla.

Zona de exclusión

La penúltima edición de la revista Military Review, que refleja los puntos de vista del Pentágono, contiene un largo artículo titulado “La aparición de China en las Américas” (1). El trabajo, redactado por Evan Ellis, profesor en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela Superior de Guerra del Ejército, analiza los impactos que la presencia china tiene para los intereses estadounidenses.

En primer lugar, sostiene que el ostensible aumento del comercio y de las inversiones chinas “está transformando la infraestructura física” de la región, obras que tienen “implicaciones estratégicas”, como los corredores bioceánicos, la ampliación y modernización de puertos y la construcción de “un segundo canal a través de Nicaragua y la potencial carretera o ‘canal seco’ y enlaces ferroviarios propuestos por Honduras, Guatemala y Colombia”.

En segundo lugar, las viejas instituciones o instancias políticas regionales, como la OEA o la propia Cumbre de las Américas, han ido perdiendo importancia en beneficio de la Unasur o la CELAC, organismos “que expresamente excluyen a Estados Unidos”. En paralelo, la revista apunta que el éxito económico de China “ha socavado los argumentos de Estados Unidos en cuanto a que la democracia al estilo occidental y los mercados libres son las mejores vías para el desarrollo y la prosperidad”.

En tercer lugar, el análisis de Military Review considera que “la seguridad de Estados Unidos se ve afectada por el financiamiento, inversión y comercio de China con regímenes que buscan la independencia de los sistemas occidentales penales y de responsabilidad contractual, tal como ha ocurrido en diferentes grados con los países del ALBA”. China puede usar las infraestructuras que construye contra Estados Unidos para presionar a los países a fin de que le nieguen a la superpotencia el “acceso a bases, recursos, inteligencia o apoyo político”.

Ahora, razona el Pentágono, la influencia de Estados Unidos en la región está siendo socavada por “la disponibilidad de China como una alternativa al mercado de exportación, fuente de préstamos e inversión” (Military Review, enero-febrero de 2015).

El detalle está en la palabra “alternativa”. A diferencia de lo que sucedía en las décadas de 1960 y 1970, ahora los gobiernos disidentes del imperio pueden recurrir a otros países para resolver sus problemas.

Asegurar el patio trasero

El año pasado los bancos chinos prestaron a los países latinoamericanos más dinero que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo sumados. Por países, Venezuela fue el mayor receptor de préstamos chinos, y también uno de los mayores destinos de la inversión del gigante asiático en la zona, sobre todo para las explotaciones petroleras y la creación de infraestructuras.

En Argentina la petrolera china Sinopec acaba de firmar un acuerdo de colaboración con YPF, explota el yacimiento de Vaca Muerta y participa en la expansión de redes ferroviarias y del metro de Buenos Aires. En Brasil, Sinopec se hizo con el 30 por ciento de la portuguesa Galp y el 40 por ciento de la española Repsol. Se calcula que China domina ya un tercio del sector minero peruano, con fuerte presencia en la extracción de cobre. “En toda la región las compañías chinas desarrollan proyectos de telecomunicaciones, automoción, agricultura, construcción y sectores energéticos, lo que extiende la influencia de Pekín, y no sólo a nivel económico” (Russia Today, lunes 6).

El brasileño Fiori estima que se está asistiendo a una “revalorización geopolítica y geoeconómica del Caribe y de América del Sur como tableros relevantes de la competencia global entre Estados Unidos y China, y de la competencia regional de estos dos países con Brasil” (Carta Maior, 25-XII-14).

Para avalar esa afirmación esgrime el trabajo del principal geoestratega estadounidense, Nicholas Spykman. Más de la mitad de la obra de Spykman America’s Strategy in World Politics, publicada en 1942, está dedicada al papel que debe jugar la potencia en América Latina y en particular en Suramérica. El teórico divide la región en dos zonas: una “mediterránea”, que incluye a México, Centroamérica, el Caribe, Colombia y Venezuela, en la que la supremacía de Estados Unidos no puede ser cuestionada, una suerte de “mar cerrado” cuyas llaves pertenecen a Washington.

Por otro lado aparece la zona de influencia de los grandes estados del sur (Argentina, Brasil y Chile). Spykman apunta que si estos países se unieran para contrabalancear la hegemonía estadounidense, “deben ser respondidos mediante la guerra” (Valor, 29-I-14).

En los últimos años los países que impulsaron el Mercosur ampliado y la Unasur, básicamente Brasil, Argentina y Venezuela, entraron en la “línea de tiro de Estados Unidos”, que no puede aceptar que un proyecto convencional de integración económica (como fue el Mercosur en sus inicios) se transforme en un bloque político liderado por Brasil “con el objetivo de impedir toda intervención externa en América del Sur”.

La alianza de Brasil con China, India y Rusia en los Brics, y de Argentina y Venezuela con China y Rusia es otra línea roja para Washington. Que esas alianzas no pasen a mayores es un objetivo central de la política estadounidense. Máxime cuando sobre todo Brasil, pero también Argentina y Venezuela, se involucraron en un conflicto lejano, como el de Oriente Medio, condenando la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza en agosto y setiembre de 2014 y tomando distancia del bloqueo a Irán (Carta Maior). Cortarles las alas, de eso se trata.

Nota
(1) Military Review, publicada por US Army Combined Arms Center (Usacac), Fort Leavenworth, enero-febrero 2015, págs 66-78.

Regeneración, 10 de abril del 2015. – Raúl Zibechi, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada. Integrante del Consejo de ALAI. 

Atencion America Latina:Atilio Borón denuncia instalación de armas atómicas en Colombia

Atilio Borón denuncia instalación de  armas atómicas en Colombia
Aunque el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos se ufana en el ámbito interno de impulsar un proceso de paz con la insurgencia de las Farc, su política internacional (dictada desde Washington), en contraposición, apunta a desestabilizar la armonía y la integración regional. Así lo dejó entrever durante su charla magistral el pasado 8 de abril en Bogotá, el sociólogo y politólogo argentino, Atilio Borón, en el marco de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz, organizada por la Alcaldía Mayor de la capital colombiana. 

Por un lado, Borón dijo que es un contrasentido que mientras la irrupción de China en la geopolítica mundial está desplazando el protagonismo del Atlántico hacia el continente asiático, Colombia se empeña tozudamente en impulsar la Alianza del Pacífico, un invento de Washington para contrarrestar la presencia cada vez mayor de Beijing en América Latina y horadar el proceso integracionista de la Patria Grande. De otra parte, agregó, el hecho de que el gobierno de Santos en forma por demás disciplinada haya aceptado las directrices del Pentágono para que Colombia ingrese a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y al mismo tiempo existan serios indicios de que el Comando Sur haya instalado armamento nuclear en este país andino, da una clara señal de amenaza para la paz de la región.

El analista argentino hizo énfasis en señalar que la OTAN no es más que “la fuerza imperial de choque”, desde la cual Washington lanza su estrategia de ofensiva militar hacia diversos países o regiones del mundo, a los que determina o considera que constituyen amenazas para sus intereses. En consecuencia, señaló, el ingreso de Colombia a esta alianza militar extracontinental no aporta en absoluto a la paz. 

Conflicto colombiano es pretexto para militarización de Estados Unidos 
Durante su conferencia en el Teatro Bogotá, Boron con su característica capacidad dialéctica y didáctica a la vez, mostró cómo en Colombia se lleva a cabo un proceso de paz con un actor armado como las Farc en medio de un mundo convulsionado por múltiples conflictos, originados en buena medida por el declive del imperialismo estadounidense. 

“La paz en Colombia es la paz de toda América Latina”, fue el título de la charla del reputado analista político y catedrático universitario, actualmente director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED) del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires. 

En desarrollo de su exposición, Borón demostró el rotundo fracaso de la intervención directa de Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico y a la insurgencia en Colombia, desde hace ya varias décadas. Trajo a colación el ejemplo del denominado Plan Colombia suscrito por el entonces mandatario conservador Andrés Pastrana con la administración Clinton (toda una estrategia de entrega de soberanía a Washington). 

Dicho Plan que a los colombianos se les vendió como una “ayuda” norteamericana, resultó un completo fiasco, pues como lo graficó Borón en cifras tomadas de informes de Naciones Unidas, el narcotráfico en vez de disminuir, aumentó. En efecto, hubo un incremento exponencial de cultivos ilícitos tanto en México, Colombia y Afganistán, países en donde coincidencialmente Estados Unidos interviene directamente. 

Además, la intervención directa del Pentágono, la CIA, la DEA y el Departamento de Estado en los asuntos colombianos ha servido para el enriquecimiento de empresas de armamento norteamericano y al mismo tiempo para la financiación de campañas de congresistas estadounidenses (que hacen lobby en favor de los consorcios que se benefician), así como para la presencia de Israel. 

Es que de la guerra interna en Colombia no solamente se favorece en grado superlativo Estados Unidos sino también Israel, como bien lo anotó Borón. Desde 1960, el Mossad (servicio de inteligencia) y organizaciones de espionaje israelitas que operan bajo la fachada de seguridad hacen presencia en territorio colombiano asesorando grupos paramilitares y redes mafiosas de narcotráfico. 

Juan Manuel Santos tanto como ministro de Defensa como ahora en calidad de primer mandatario prohija y aplaude la presencia israelita en Colombia porque como lo ha señalado en reiteradas ocasiones, sería “muy positivo” que este país “sea el Israel de Suramérica”. 
Por todo lo anterior, Borón dijo que ojalá las negociaciones de paz que se desarrollan en La Habana entre el gobierno de Santos y las Farc lleguen a buen puerto porque el conflicto colombiano es el mejor pretexto para la militarización de Estados Unidos en la región. 

El contexto geopolítico 

La coyuntura de la realidad sociopolítica colombiana en medio de posibilidades ciertas de poner fin a un conflicto interno de más de medio siglo pasa por el declive del imperio estadounidense, el colapso europeo, y la irrupción, en consecuencia, de nuevos actores en la escena de la geopolítica mundial. 

Borón pone de manifiesto en el actual escenario mundial el protagonismo de China e India, el retorno de Rusia, la debacle de la Unión Europea, las alianzas regionales y la decadencia del imperialismo estadounidense, factores todos estos que van a tener una incidencia directa en el devenir político de América Latina. 

Es enfático en llamar la atención sobre el peligro que se cierne sobre el mundo y específicamente sobre la región, el declive de Washington, pues sostiene que en la fase de descomposición los imperios se tornan más represivos y sanguinarios y trae a colación ejemplos históricos como la etapa final del imperio otomano con el genocidio armenio (en 1915), o el caso británico con la brutal represión en la India. 

En el plano económico, el politólogo argentino, demuestra cómo Estados Unidos se encuentra en la sin salida: por un lado debe más de lo que produce; por otro, es cada vez más progresivo el reemplazo del dólar en el comercio internacional. Y para complementar, suministra un dato más: mientras en este año de 2015 China construirá 15 mil kilómetros de vías férreas, en contraste, la nación norteamericano no construirá mi uno solo, con lo cual su infraestructura vial comienza a quedar rezagada. 

A ello hay que sumar, dice Borón, la creciente desigualdad que se viene presentando en Estados Unidos con su consecuente quiebre respecto de su integración social. No obstante, es desorbitado su gato militar, así como es evidente también su cada vez mayor aislamiento internacional, lo cual queda reflejado, por ejemplo, en las últimas derrotas que ha tenido que tragarse la Casa Blanca, precisamente, en su principal zona de influencia, América Latina. En efecto, primero tuvo que aguantarse que dos países latinoamericanos como Ecuador y Bolivia le pusieran freno a su actitud sempiterna de injerencia en asuntos internos. El presidente ecuatoriano Rafael Correa cerró la base militar de Manta; y el mandatario boliviano Evo Morales expulsó a la misión diplomática estadounidense. Más recientemente, en la OEA (el Ministerio de las Colonias como la denominó Fidel Castro), el gobierno de Obama perdió por goleada cuando planteó su intervención en Venezuela. Estos acontecimientos, agrega Boron, eran impensables apenas hace unos años. 

E.U. lanza feroz reconquista de América Latina para asegurar recursos naturales 
En medio del imparable desmoronamiento del imperio estadounidense, Washington no se resiste en su propósito injerencista en América Latina porque es la manera de asegurar mediante artimañas y engaños (tratados de libre comercio, golpes blandos, Alianza para el Pacífico, terrorismo económico, alianzas militares) el acceso (vía el saqueo y el pillaje) a la rica biodiversidad que produce esta región para poder seguir manteniendo su descomunal patrón capitalista de consumo. 

Por esta razón, Washington despliega su artillería militar en todo el continente, como bien lo esboza Borón en su magistral libro, América Latina en la geopolítica del imperialismo, que obtuvo el Premio Libertador al Pensamiento Crítico en 2013. 

Estados Unidos, explica este reputado analista internacional, ancla su estructura militar en América Latina tanto en Colombia como en Honduras para lanzar sus aventuras. El mar Caribe está totalmente controlado militarmente por el Pentágono, que además cuenta con alrededor de 80 bases a lo largo y ancho del hemisferio. No es gratuito tampoco que en 2008 el Comando Sur haya activado la IV Flota, coincidencialmente poco después de que el entonces gobierno brasileño de Lula da Silva anunciara el descubrimiento de un gran yacimiento petrolífero submarino en el litoral paulista. 

Obviamente que los pretextos para esta descomunal militarización de Estados Unidos a lo largo y ancho del continente son el narcotráfico, los populismos (como estigmatizan a los gobiernos progresistas de la región), las calamidades naturales y la seguridad continental. Falacias que ayudan a propalar los grandes oligopolios mediáticos de propiedad de los sectores decadentes de la ultraderecha latinoamericana. Por ello Borón exhorta a no confundirse: “el nombre de todo esto es petróleo”, y de esta manera explica porque toda la estrategia de desestabilización y satanización al gobierno de Venezuela del presidente Nicolás Maduro.
¿Si Venezuela, fuera productor de tomates o de papas, Estados Unidos buscaría derribar al gobierno bolivariano de Venezuela con la activa colaboración de sus lacayos de la derecha latinoamericana?, se interroga el politólogo argentino. No es gratuito por lo tanto el feroz ataque emprendido por la Casa Blanca contra el proceso político inaugurado por el comandante Hugo Chávez. 

¿E.U. tiene armamento nuclear en Colombia? 

Borón cerró su conferencia en Bogotá, dejando un inquietante interrogante: “Colombia bien podría ser hoy un país en el que Estados Unidos instaló armamento nuclear en abierta violación al acuerdo internacional regional, mediante el cual nuestros países se comprometieron a mantener América Latina como una nuclearizada zona de paz”. 

Si bien, agrega, el tratado suscrito entre Uribe Vélez y Obama que autorizaba la utilización de siete bases militares fue declarado inexequible por la Corte Constitucional de Colombia, “lo cierto que este tropiezo legal no ha impedido que Estados Unidos haya proseguido operando militarmente en ese país”.

viernes, 10 de abril de 2015

¿Sabes lo que se está jugando en la Cumbre de las Américas?


Para el internacionalista Randel Peña, la Cumbre de las Américas entrará en un contexto “particular”, debido al decreto emitido por la Casa Blanca en la que califica a Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de los Estados Unidos.
Durante su participación en el programa Duélale a quien le duela, transmitido por RNV Activa, recordó que la primera Cumbre de las Américas se realizó en el año 1994. Explicó que lo que se está jugando en el séptimo encuentro son dos cosas: la primera es la hegemonia del imperio y la segunda es la soberanía de América Latina.
“En eso nos estamos debatiendo (…) esta Cumbre de las Américas será histórica y marcará un punto de ruptura entre esas posiciones totalmente antagónicas e irreconciliables como son la hegemonia del imperio versus soberanía de los pueblos”, aseveró.
En este sentido, destacó la solidaridad que han tenidos países del mundo con Venezuela. “Vimos como los bloques de la Unasur, Celac, Alba y el G77+China sentaron posición a favor de Venezuela”, dijo Peña.
Asimismo, recordó que Roberta Jacobson, vocera de Estado de norteamerica declaró que se sentía decepcionada por la manifestación de apoyo que había tenido los gobiernos de la región, por lo que inmediatamente cuestionó ¿Nos importa la opinión de Roberta Jacobson?.
Destacó además, que pese a que Estados Unidos declaró -en el documento de Estrategia de Seguridad Nacional- a Colombia como su princicipal aliado estratégico, la región neogranadina también manifestó su postura de rechazo ante la orden ejecutiva del imperialismo.
“Aunado en la Cumbre de las Américas va a haber una Cumbre de los Pueblos Alteranativa para hablar de temas importantes y no de la tradicional parnafernalia que intentan imponer algunos sectores dominantes de la OEA”, indicó Peña al tiempo que manifestó su preocupación por el “show mediático” que realizarían las esposas de Antonio Ledezma y Leopoldo López en la VII Cumbre de las Américas.
En relación a las declaraciones emitidas por Ben Rhodes quien funje como integrante del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, explicó que para entender esta actitud hay que revisar parte de la historia de Estados Unidos, pues en su política exterior no hay rectificaciones bondadosas; por lo que alertó que “seguramente es una olla que intentan montar”.
Peña instó a los pueblos del mundo a no bajar la guardia ante las “supuestas rectificaciones”.

lunes, 30 de marzo de 2015

Los 33 países de la CELAC rechazan decreto de EEUU contra Venezuela

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En una resolución unánime, 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) expresaron su rechazo a un decreto ejecutivo del gobierno de Estados Unidos que califica a Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional y considera que sea revertido. En un comunicado leído en esta capital por Ricardo Patiño, canciller […]
En una resolución unánime, 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) expresaron su rechazo a un decreto ejecutivo del gobierno de Estados Unidos que califica a Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional y considera que sea revertido.
En un comunicado leído en esta capital por Ricardo Patiño, canciller de Ecuador –país que ejerce la presidencia del organismo-, los miembros de la CELAC rechazan “la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional”.
El organismo reafirma su compromiso con la plena vigencia del derecho internacional, la solución pacífica de las controversias y el principio de no intervención.
También ratifica los postulados de la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, acordada en la II Cumbre, celebrada en La Habana, en enero de 2014.
El canciller ecuatoriano dijo que la elaboración del acuerdo demoró varios días con el objetivo de llegar a “un consenso entre las voluntades, las opiniones (…) y el detalle de la redacción”.
“Después de un amplio debate entre los distintos representantes de las cancillerías de todos los estados, este es el comunicado que hemos aprobado”, subrayó.
El anuncio de la CELAC ocurre después de declaraciones similares emitidas por la Unasur, así como el Grupo de los 77 más China (que integra a 134 países), que igualmente han pedido la derogación de este decreto de EE.UU.
“Esto abona a una posición que se está haciendo mundial” destacó el canciller ecuatoriano al poner de relieve el rechazo de otros organismos regionales.
El decreto, firmado por el presidente Barack Obama, el 9 de marzo, declara la emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos representada por Venezuela.
La medida establece adicionalmente sanciones contra funcionarios venezolanos que, a criterio de Estados Unidos, han violado los derechos humanos y limitan la libertad de expresión.
Patiño no quiso especular si la decisión de Estados Unidos afectará el desarrollo de la Cumbre de las Américas que se realizará en Panamá el 7 de abril. También confirmó que el presidente Rafael Correa asistirá a dicha cita, aunque mencionó que cualquier decisión de última hora es potestad del jefe de Estado.

viernes, 13 de marzo de 2015

La caída de Venezuela sería la caída de Latinoamérica


Venezuela es el "objetivo más valioso" para EE.UU. en América Latina, ya que su caída significaría la caída de toda la región, considera el embajador de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez.
"En este momento, Venezuela es el objetivo más valioso para EE.UU. en Latinoamérica", declaró el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez, en su entrevista para el periódico 'El Ciudadano'.
Entre las razones del 'interés' de Washington por Venezuela, el funcionario destaca el hecho de que el país "ha tenido el atrevimiento de decirle 'no' a Norteamérica" y que la "caída de Venezuela sería la caída de Latinoamérica".
"Cayendo Venezuela, cayendo el proceso bolivariano en Venezuela, es decir, acabando con la revolución, comienza el resquebrajamiento de la Celac y de la UNASUR. De hecho, se acabaría el ALBA, se acabaría Petrocaribe, Telesur pasaría a ser una repetidora de CNN […] La caída de Venezuela es la caída de Latinoamérica", dijo Méndez.
Por otro lado, el embajador opina que el petróleo y otros recursos de Venezuela también juegan un papel muy importante para EE.UU. por lo que Washington trata de hacer un "rodeo completo" al país latinoamericano construyendo bases militares a su alrededor.
"[Hay] una base norteamericana en Curazao, sobre las costas venezolanas. Se están abriendo bases en Perú y en Paraguay. Hay un rodeo completo a los campos petroleros de Venezuela, a la Amazonia, por lo que significa la Amazonia, y al acuífero guaraní. Ahí está la biodiversidad, el agua y el petróleo. Ahí está la presencia completa en forma de medialuna", concluyó Méndez.

jueves, 19 de febrero de 2015

Muro de silencio mediático sobre Puerto Rico se resquebrajó durante Cumbre de la CELAC

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Entrevista con Wilma Reverón Collazo, abogada y copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, de visita en Costa Rica durante la III Cumbre de la CELAC.


El muro de silencio mediático que Estados Unidos ha levantado alrededor de la lucha independentista de Puerto Rico se resquebrajó un poco durante la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), realizada en Costa Rica, aunque fuera de una manera un tanto atropellada.

La intervención del presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez, en la plenaria de la Cumbre, realizada a fines de enero, significó una presencia importante de la voz puertorriqueña en ese tipo de eventos políticos, con todo y que el presidente de Nicaragua Daniel Ortega violó normas de procedimiento para cederle su turno a Berríos frente al micrófono y la polémica que generó esto.

En su intervención, Berríos expresó: “Es hora que la CELAC pase de la palabra a la acción”. Lamentablemente la discusión sobre la situación de Puerto Rico durante la CELAC no pasó del forcejeo político entre los países que apoyan la libre determinación e independencia de la isla y los que, al mantenerse al margen perpetúan el silencio y la marginación del tema.

El primer grupo de países estaría compuesto por los que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP); léase Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador; y el segundo, identificado con la Alianza del Pacífico, que lidera EE.UU. (Chile, Colombia, México y Perú).

Voces Nuestras conversó sobre la cláusula que legaliza el imperialismo y otros temas con Wilma Reverón Collazo, abogada y copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, la mañana del miércoles 28 de enero durante el Encuentro Social por la Patria Grande, organizado en las inmediaciones de la Universidad de Costa Rica, al mismo tiempo que la Cumbre de la CELAC.

¿A qué tipo de resolución sobre Puerto Rico se esperaba llegar durante esta Cumbre?

“Lo que se estaba discutiendo era el lenguaje que iba a incluir la declaración sobre Puerto Rico. En la última cumbre, celebrada en La Habana en enero del 2014, el lenguaje que se aprobó eran tres párrafos, que básicamente lo que dicen es que van a reconocer y adoptar como posición de la CELAC las resoluciones que ha emitido el Comité sobre Descolonización sobre el caso de Puerto Rico. Esas resoluciones incluyen lo más importante para nosotros en este momento que es la solicitud de excarcelación de nuestro prisionero político en Estados Unidos, Oscar López Rivera. También se solicita que el caso de Puerto Rico se eleve a la Asamblea de las Naciones Unidas, porque fue esa Asamblea la que adoptó en 1953  la resolución que dice que Puerto Rico ha obtenido atributos de soberanía y que por lo tanto Naciones Unidas no tiene que intervenir. Todo eso ha resultado ser una farsa, como lo evidencian los propios documentos de EE.UU.; lo dicen bien clarito: que la soberanía de Puerto Rico continúa bajo el congreso de los EE.UU. Aspirábamos a que la CELAC hiciera más aparte de decir que se comprometen a seguir trabajando en el marco del derecho internacional para lograr que la región de América Latina y el Caribe sea un territorio libre de colonialismo. Nosotros queríamos que fuera algo más concreto. Estábamos pidiendo específicamente que la CELAC dijera: EE.UU. libera y excarcela a Oscar López Rivera a pedido de la CELAC y que la CELAC le pidiera a la Asamblea de las Naciones Unidas que retomara el caso de Puerto Rico”.

cumbre¿Qué pasó al final dentro de los salones de la Cumbre?

“Pues nada de eso se pudo lograr porque hubo serias diferencias y porque hay un grupo dentro de la CELAC que plantean que esto es un asunto de autodeterminación y que eso debe decidirlo el pueblo de Puerto Rico porque si no, sería ser injerencista. Y hay otro grupo que dice que no, que hay una resolución que dice que hay que acabar con el colonialismo y que ya es tiempo que EE.UU. acabe con la situación colonial de Puerto Rico”.

¿Cuál es el primer grupo?

“Eso nunca lo dicen porque hay un acuerdo de confidencialidad”.

Se ha descrito la situación crítica que vive la población de Puerto Rico como consecuencia de las restricciones políticas y económicas que enfrenta como colonia. ¿Cuáles son algunos ejemplos de políticas económicas estadounidenses que fomentan la dependencia?

“Como toda colonia, no tiene poderes políticos para tomar decisiones sobre su vida. Por ejemplo, en Puerto Rico si usted quiere poner una radio tiene que ser aprobada una licencia de la Federal Communications Commission (FCC), una agencia estadounidense; igual para poner un canal de televisión. Si usted quiere importar o exportar de Puerto Rico, todos los productos van a entrar y salir a través de la aduana de los EE.UU. Más aún, los puertorriqueños sólo podemos utilizar la marina mercante de EE.UU., que es la más cara del mundo y dado que somos isla, todo lo tenemos que importar y exportar a través de barcos y por supuesto eso tiene un impacto inflacionario en todo nuestro nivel de vida. En la canasta básica por ejemplo, Puerto Rico importa el 85% de lo que se consume porque nuestra agricultura fue destrozada por las decisiones que tomó EE.UU. Cuando ellos llegaron en 1898, la agricultura en Puerto Rico representaba más de un 35% del Producto Interno Bruto (PIB). Al día de hoy la agricultura no llega al 1%; por lo tanto todos nuestros alimentos tienen que ser importados y ¿a quién se los compramos? Pues a EE.UU., a través de la aduana de EE.UU. y aprobados por EE.UU. Recientemente el gobierno de Puerto Rico decidió que iba a comprar arroz, que es producto clave de nuestra canasta básica –que no lo producimos sino que lo importamos-. Y se había llegado a un acuerdo con la República Dominicana para traer una semilla de allá porque ellos tienen exactamente el mismo clima que nosotros. Pues la agencia de alimentos de EE.UU. no aprobó que se comprara la semilla a la República Dominicana y hubo que comprarla a uno de los productores de arroz de Texas”.

Entendemos que el colonialismo en el contexto de Puerto Rico también ha sido ambiental. ¿Podría hacer una reflexión sobre el impacto en el medio ambiente y en la salud de la población?

“El resultado de estas políticas económicas, decisiones que se han tomado todas por EE.UU., ha sido no solamente la destrucción de nuestra agricultura sino que también se ha creado una cultura de dependencia. En la década de los 50s y los 60s se hablaba de que Puerto Rico había sido un milagro económico. En los años 70s la manufactura comenzó a desaparecer porque con la globalización que conocemos las compañías norteamericanas manufactureras que había en Puerto Rico comenzaron a migrar a Asia y otros países del mundo para buscar mano de obra más barata, así que también desapareció la manufactura. Entonces nos impusieron industrias altamente contaminantes como el próximo modelo de desarrollo económico, como las petroquímicas y las farmacéuticas, prometiendo que iban a crear miles de empleos, lo cual nunca sucedió. Las petroquímicas finalmente decidieron hacer ese proceso en otro lado y donde quiera que alguna vez hubo una petroquímica lo que hay ahora es una destrucción ambiental. Allí parece prácticamente un paisaje lunar lleno de chatarra oxidada y son comunidades con alta incidencia de enfermedades respiratorias y tierras contaminadas. Las farmacéuticas también han ido desapareciendo porque una vez que se vencen las patentes han ido cerrando sus operaciones en Puerto Rico. En los mapas de EE.UU. Puerto Rico aparece como uno de los sitios que se conocen como 'superfund', que es un fondo que se habilita para las comunidades que han sido adversamente afectadas por operaciones químicas. Puerto Rico es uno de los lugares con la contaminación más alta dentro de la jurisdicción de EE.UU. Las resoluciones del Comité de Descolonización también incluyen solicitudes a EE.UU. para que cese la forma en que está trabajando la descontaminación de las playas de Vieques. La Marina de EE.UU. se fue de Vieques en el 2003 y tienen que descontaminar las playas de todas las bombas sin explotar que dejaron. Entonces hay una controversia porque si lo hacen a cielo abierto siguen esparciendo todos esos químicos que tanto daño le han hecho a la población, una población donde el 27% ha padecido algún tipo de cáncer, además de otros problemas respiratorios”.

El movimiento que lucha por la independencia de Puerto Rico ha denunciado constantemente las persecuciones y represiones por parte del gobierno de EE.UU. ¿Podría comentar un poco sobre este movimiento de liberación?

“Dentro de ese contexto tú tienes un movimiento independentista que ha estado luchando contra cada una de esas políticas, esas decisiones de EE.UU., tratando de llevar un mensaje de educación al pueblo. Pero ha sido un movimiento independentista que ha sido perseguido ferozmente y ni CNN, ni ABC ni CBS van a informar sobre cosas que ocurren en Puerto Rico. El liderato del Partido Nacionalista estuvo encarcelado en los años 30s, al igual que el liderato del Partido Comunista. Don Pedro Albizú Campos, líder máximo del Partido Nacionalista fue irradiado con ondas radioactivas mientras estaba en la cárcel, lo que finalmente lo llevó a la muerte. Ha habido personas desaparecidas, entre ellas un compañero cubano, que pertenecía a la Brigada Antonio Maceo en Puerto Rico; desapareció y nunca se supo absolutamente nada de a dónde fue a parar su cuerpo. En los años 70s gente del exilio cubano se puso de acuerdo con autoridades de EE.UU., con el FBI, con la Marina y el sector anexionista en Puerto Rico y empezaron una campaña de poner bombas en las casas, tirotear y asesinar. Le asesinaron el hijo a Juan Mari Brás, que fue el líder más importante de la nueva lucha por la independencia, y que murió recién en el 2010. Le pusieron bombas al periódico Claridad, tirotearon a compañeros del periódico. Hubo compañeros a los que les quemaron sus negocios, como a la familia Nazario, y hubo listas de compañeros a los que les quemaron sus apartamentos, condominios. Y los casos siguen todos sin resolver”.

Se sabe que el gobierno de EE.UU. ha ignorado las numerosas peticiones de la ONU para que descolonice a Puerto Rico y que para aparentar que quiere descolonizarlo, favorece el uso de plebiscitos para saber lo que quieren los puertorriqueños. ¿Qué pasó en el último plebiscito de noviembre de 2012?

“A Puerto Rico se le define como un territorio no incorporado. Eso no existe en la constitución ni en ninguna ley. Eso es un invento del Tribunal Supremo de los EE.UU. Lo que existe es una cláusula de la Constitución de EE.UU., que es la cláusula territorial, que es la que dice que EE.UU. tiene el derecho a adquirir y poseer territorios, a disponer de ellos, a establecer las leyes; o sea, esa es la cláusula que legaliza el imperialismo. Esa cláusula lo que dice es que la soberanía de Puerto Rico le pertenece al Congreso de los EE.UU. Ese plebiscito tuvo dos preguntas. La primera era preguntándole al pueblo puertorriqueño si quería permanecer bajo una condición territorial bajo los EE.UU. El 54% de las personas contestaron que no, porque el sector anexionista que es grande en Puerto Rico y que representa un 46% de la población, pidió a su militancia que votara que 'no', porque los estados no están bajo la cláusula territorial (…) Nosotros en el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano creíamos que se le estaba dando una oportunidad al sector anexionista de crear una mayoría artificial a través de la elección y nos negamos a participar en ese plebiscito y llamamos a nuestra militancia a que no votaran. El plebiscito fue más bien un concurso de belleza. Como todos los plebiscitos anteriores, fue no vinculante. Nada se ataba al congreso de los EE.UU. No hay ninguna intención de los EE.UU. de anexar el territorio porque no les conviene económicamente. Los grandes intereses están muy cómodos evadiendo pago de contribuciones en EE.UU. al tener sus operaciones en Puerto Rico”.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Anuncian campaña por independencia de Puerto Rico

Integrantes del PIP aseguran que la intervención de Fernando Berríos en la Celac generó interés de toda la región
Integrantes de la iniciativa aseguran que la intervención ante la Celac presionará a Estados Unidos sobre la situación actual del país.
El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) informó el lunes sobre el inicio de una ofensiva internacional para que el Gobierno de los Estados Unidos inicie un proceso de descolonización sobre territorio nacional.
Según el secretario general del PIP, Juan Dalmau, la decisión fue tomada luego de la participación de Rubén Berríos, en la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebró recientemente en Costa Rica.
"Esta es una nueva ofensiva internacional para presionar a Estados Unidos a que responda al reclamo de descolonización del pueblo puertorriqueño" señaló Dalmau durante una conferencia de prensa.
"Lo acontecido recientemente en Celac marca el principio del fin del colonialismo en Puerto, (...) no me queda la menor duda (...) de que más temprano que tarde Estados Unidos se verá forzado a asumir su responsabilidad descolonizadora (...) por la voluntad del pueblo y (...) por la presión que los diversos gobiernos latinoamericanos pondrán (...) sobre el gobierno norteamericano" precisó el secretario del partido.
Por su parte el presidente del PIP, Fernando Martín destacó la designación de Rubén Berríos como asesor especial del Gobierno de Nicaragua en materia internacional; hecho que calificó como importante para la independencia del país.
"Constituye además un espaldarazo definitivo a Rubén Berríos y al independentismo puertorriqueño en el esfuerzo por movilizar la opinión pública latinoamericana y caribeña a favor de la descolonización de Puerto Rico" señaló Martín.
Lea el comunicado emitido el PIP aquí
En contexto:
Puerto Rico figura como “Estado Libre Asociado” de Estados Unidos desde 1952, luego de haber sido cedido a éste último por España, que había tenido control de la isla desde la colonización de América.
Aunque en teoría Puerto Rico mantiene un estatus de autogobierno, los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses y el poder de ejercer su soberanía recae en el Congreso de los Estados Unidos.
Vea el vídeo: Puerto Rico pide a CELAC apoyo a su demanda independentista
https://www.youtube.com/watch?v=uVlPrJ6p5Fw