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viernes, 11 de septiembre de 2015

Torres Gemelas: Que ocurrió realmente el 11 de setiembre de 2001?

Torres Gemelas 9-11
A casi once años de estos hechos, todavía existen muchas preguntas sin contestar: ¿Cómo cayó el Edificio Nº 7? ¿Qué causó la destrucción de las torres gemelas? ¿Fue realmente Osama Bin Laden el autor o más bien el pretexto para una nueva geopolítica de dominación mundial? ¿Dónde estaba realmente escondido Osama Bin Laden durante todo este tiempo? ¿Por qué tardó tanto en ubicarlo el espionaje estadounidense? ¿Fue Osama Bin Laden verdaderamente la persona capturada y eliminada en gran secreto en Paquistán o más bien un show para engañar a la opinión pública mundial y justificar la falta de respuestas? ¿Por qué no se le capturó y juzgó entonces? ¿Son aquellos que cuestionan la historia oficial del 11/9 peligrosos «teóricos» de la conspiración?
Por Mike Smith, Nolan Higdon, Sy Cowie. Washington escondió y manipuló la verdad sobre el 11 de septiembre 2001. El miedo paraliza el debate y la investigación para conocer la verdad sobre el ataque a la s Torres Gemelas de Nueva York el 9/11. 
Los invitamos a ver un excelente documental al respecto
Numerosos temas polémicos aún contaminan la versión oficial del gobierno estadounidense sobre los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. El poder político en Washington junto con las élites dueñas de los grandes medios de comunicación, siempre desearon que se esfumaran los cuestionamientos, discrepancias y dudas surgidas de los continuos debates públicos con respecto a lo ocurrido el 11/9, a pesar de la gran cantidad de evidencias que sugieren que a los ciudadanos estadounidenses se les dijo solo una pequeña parte de la verdad sobre el ataque más grande de la historia ocurrido en territorio continental de los EEUU.
"Prensa por la verdad" 9/11 Torres Gemelas
“Prensa por la verdad” 9/11 Torres Gemelas
9-11 Press for Truth (Prensa para la Verdad) es un documental video (verlo abajo) acerca de la historia de un grupo de mujeres que perdieron a sus maridos en la torres gemelas el 11 de septiembre de 2001. La historia de estas viudas se ha convertido en un clásico de la verdad frente a las mentiras de la Casa Blanca respecto a los trágicos sucesos de Nueva York.
A casi once años de estos hechos, todavía existen muchas preguntas sin contestar: ¿Cómo cayó el Edificio Nº 7? ¿Qué causó la destrucción de las torres gemelas? ¿Fue realmente Osama Bin Laden el autor o más bien el pretexto para una nueva geopolítica de dominación mundial? ¿Dónde estaba realmente escondido Osama Bin Laden durante todo este tiempo? ¿Por qué tardó tanto en ubicarlo el espionaje estadounidense? ¿Fue Osama Bin Laden verdaderamente la persona capturada y eliminada en gran secreto en Paquistán o más bien un show para engañar a la opinión pública mundial y justificar la falta de respuestas? ¿Por qué no se le capturó y juzgó entonces? ¿Son aquellos que cuestionan la historia oficial del 11/9 peligrosos «teóricos» de la conspiración?
Los académicos e intelectuales que han intentado responder estas interrogantes han sido ignorados o ridiculizados por los grandes medios corporativos (e incluso por progresistas de izquierda), expertos políticos y funcionarios del gobierno, que claramente se proponen silenciar el llamado «Movimiento por la Verdad sobre el 11/9» o a cualquier persona que dude de la cuestionada postura oficial sobre este asunto. Sin embargo, las preguntas no dejarán de aparecer y cada vez se pedirán más respuestas.
Hasta la primavera de 2010, más de 1,200 arquitectos e ingenieros han pedido una nueva investigación sobre lo ocurrido el 11/9. Estos académicos y profesionales de la construcción están motivados por varios elementos: las múltiples explicaciones del Informe de la Comisión 11/9 han resultado probadamente erróneas, las aclaraciones científicas son imperfectas y contradictorias, y los estadounidenses merecen una explicación basada en los hechos.
Presentamos el documental «9-11 PRESS FOR TRUTH» 
SUBTITULADO EN ESPAÑOL. Uno de los mejores y más simples documentales que demuestran las manipulaciones de Washington para ocultar la verdad acerca de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Al mismo tiempo, en las trazas de polvo de las torres del World Trade Center (WTC) y del Edificio Nº 7 ubicado en el mismo complejo se han encontrado nuevas evidencias de explosivos que se utilizan para demoliciones controladas. Después de un cuidadoso examen de la versión oficial sobre el 11/9 (donde la Comisión incluso nunca mencionó el Edificio No 7) y de datos forenses omitidos en los informes, estos profesionales concluyeron que se requiere una investigación independiente y transparente sobre estos enormes y misteriosos defectos estructurales.
Richard Gage, un arquitecto de San Francisco y fundador de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9, dijo: «Los informes oficiales de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias y del Instituto Nacional de Estándares y Tecnologías (NIST) proporcionan explicaciones insuficientes y fraudulentas sobre las circunstancias de la destrucción de las torres».
Gage y otros arquitectos e ingenieros, atacaron el primer informe del NIST hasta el punto de que ese organismo cambió finalmente sus conclusiones, presentó nuevas evidencias y en 2008 emitió una primera versión del reporte.
En los treinta días posteriores a su presentación el NIST recopiló las dudas sobre este. El grupo encabezado por Gage envió una carta que cubría las muchas inconsistencias y omisiones del documento; sin embargo, el reporte final de 2008 no se refirió a casi ninguna de las inquietudes planteadas. El método científico no estuvo presente en ese estudio.
Las acciones de Gage y Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9 obligaron al NIST a reconocer que el rascacielos metálico de 47 pisos llamado Edificio Nº 7 del WTC no había sido impactado por un avión y se desmoronó con una aceleración de caída libre superior a 30 metros por segundo. El NIST no proporcionó explicación de cómo o por qué se había desplomado de esa manera, más bien continúa planteando que la observación de los materiales que contenían termita hallados en el Punto Cero, incluidos en la teoría de la demolición, «no tenía que ser necesariamente concluyente». A pesar de su propia afirmación de que las pruebas de la demolición son poco concluyentes, decidieron no comprobarlas ni tenerlas en cuenta en absoluto, como si esto no pudiera y/o no hubiese sucedido (para más detalles, ver artículo en este link). Una vez más las agencias gubernamentales eludieron completamente el método científico.
En otros temas relacionados con el 11/9 sigue en pie el misterio respecto al paradero del supuesto perpetrador, Osama Bin Laden. A pesar de que Bin Laden no se adjudicó el atentado (de hecho, alegó lo contrario; tampoco el FBI lo tiene como sospechoso de esos crímenes por falta de pruebas), funcionarios gubernamentales de ambos partidos [republicanos y demócratas] regularmente se refieren a él como el responsable de los ataques del 11/9 (véase artículo sobre el FBI).
Además, el doctor David Ray Griffin, ex profesor de la Escuela de Teología de Claremont, California, y autor de numerosos libros sobre las incógnitas del 11/9, sugiere que Osama Bin Laden pudo haber muerto hace casi nueve años, exactamente el 13 de diciembre de 2001, a causa de insuficiencia renal o una enfermedad del riñón. Existen registros de tratamientos médicos proporcionados a Bin Laden en un hospital militar estadounidense de Dubai por una infección urinaria, ligada a menudo a enfermedades del riñón, y también documentación sobre un pedido de una máquina portátil de diálisis, esencial para su supervivencia, que fue enviada a Afganistán. Griffin cita a un grupo de médicos y plantea que sería imposible que Bin Laden sobreviviera en una cueva con esa máquina durante cualquier período sustancial de tiempo. Observó que EE.UU. y el gobierno británico están conscientes de la muerte de Bin Laden, pero la han ocultado para continuar la guerra antiterrorista. [Véase el libro de Griffin, Osama Bin Laden: Dead or Alive? (Osama Bin Laden: ¿Muerto o vivo?)].
Barack Obama con Cass Sunstein
Barack Obama con Cass Sunstein
El profesor Cass Sunstein trabaja para la administración Obama en Washington, su tácticas son aquellas del Programa de Contrainteligencia del FBI para controlar la opinión pública
Otro conflicto referido al 11/9, y en pleno desarrollo en el frente interno, se refiere a que el profesor de Derecho de Harvard, el Sr. Cass Sunstein, nombrado por el presidente Obama para dirigir la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, propuso que el gobierno de EE.UU. debe infiltrar agentes y desacreditar a los grupos de activistas.
En relación con esto último, el llamado de Sunstein incluye a los «Activistas de la Verdad 11/9» (llamados Truthers 11/9), quienes desafían la visión oficial de los hechos, y aunque reconoce que en el pasado el gobierno de EE.UU. ha estado implicado en conspiraciones, cree confiadamente que eso ya no es un problema. (Para abundar sobre el tema, véase la sección Emergencia por la Verdad y el capítulo 6 de Censored 2011.)
Sunstein asegura que los grupos que cuestionan la versión oficial sobre los acontecimientos del 11 de septiembre son peligrosos y podrían conducir a alguna gente a la violencia, pero no presenta ninguna prueba concreta para corroborar su afirmación.
El profesor de Derecho de Harvard asevera que no resulta productivo refutar a estos grupos en público y, en cambio, sugiere que es más eficaz infiltrar agentes y desacreditar premeditadamente sus fuentes internas. En esencia, Sunstein está pidiendo un regreso del Cointelpro (Counter Intelligence Program o Programa de Contrainteligencia del FBI), de los días de la Guerra Fría, cuando agentes encubiertos del gobierno de EE.UU. eran infiltrados secretamente entre los grupos antibelicistas, ecologistas y de derechos civiles para intentar destruirlos desde adentro y desacreditar sus actividades.
Con ello provocaba violencia o los agentes infiltrados planificaban actos ilegales que llevaran a los grupos a ser juzgados por cargos criminales. El llamado de Sunstein concierne fundamentalmente a determinados grupos de activistas 11/9 y lo más preocupante es que puedan ser objeto de infiltración y más tarde juzgados por cargos fabricados de terroristas o criminales. (Véase los temas 6 y 20 de Censored 2009 y 2008 respectivamente.)
Tal clima de miedo e intimidación no es un buen presagio para los derechos de la Primera Enmienda, ni para la libertad de cátedra en EE.UU., y menos aún para descubrir la verdad sobre qué sucedió realmente el 11 de septiembre.
Actualización de Shawn Hamilton (Examiner.com)
Más de mil arquitectos e ingenieros han firmado la petición de reinvestigar la destrucción acontecida el 11/9. Cuando fui a San Francisco a cubrir la rueda de prensa de Architects & Engineers 9/11Truth (Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9, AE911Truth), no se lo informé a los medios de noticias con el que frecuentemente más colaboro: temí que me dijeran que no me metiera en ese tema. Puede que esto no sorprenda a quienes están conscientes del silencio ensordecedor de los principales medios ante los sucesos del 11/9, pero este no era un órgano de los grandes medios: se trata de una estación de radio alternativa fundada en los principios que fomentan la cobertura de aquellos temas e historias no reportados. Para ser justo, ningún director de información me dijo que «no podría» cubrir la noticia, y esta salió ese fin de semana. El asunto es que me sentí limitado debido a la atmósfera de sospecha y miedo que generalmente subyace ante la recepción por los medios de los trabajos relacionados con el 11/9, incluyendo a esta estación «progresista», donde la gente tiene opiniones divididas sobre el asunto.
Con la excepción del asesinato de Kennedy, nunca he visto tanto misterio en los medios ante la cobertura de un tema. La gente de los años setenta se burlaban de los pocos que sugerían que Lee Harvey Oswald no había actuado solo, y los calificaban de «chiflados conspiradores» (conspiracy nuts), tal como ahora catalogan a los que trabajan por que se esclarezcan los sucesos del 11/9 de «Activistas de la Verdad» (truthers), que suena como flat earthers (los anticuados o los fuera de moda). Algunos de estos activistas han acogido el término «truther», pero les sugiero que se abstengan de usarlo, pues no es un cumplido.
Le pregunté al teólogo David Ray Griffin —quien habló en la conferencia— cuál consideraba él que era la razón por la que los medios han actuado de una forma tan extraña frente a los temas relacionados con el 11/9. Este precisó cómo las expresiones «teoría de la conspiración» y «teórico de la conspiración» se manipulan para hacer que los reporteros teman perder su reputación y su trabajo.
«Usted sabe cómo eso funciona; todos en los medios saben cómo eso funciona», dijo. «Nadie tiene que ser amenazado explícitamente; ellos, simplemente, conocen las reglas». Sea verdad o no lo que alega el grupo, la conferencia de prensa de AE911Truth fue un acontecimiento de interés periodístico. Es una historia válida porque muchos ciudadanos se están cuestionando las explicaciones oficiales de la tragedia del 11 de septiembre de 2001. La importancia del tema aumenta por el hecho de que más de mil arquitectos e ingenieros con licencia están exigiendo una nueva investigación. Incluso, si lo que dicen fuera en parte verdad, las implicaciones son profundas, pero de cualquier manera hay un trabajo periodístico legítimo.
No creo que las agencias de noticias aprueben las ideas y puntos de vista de grupos como AE911Truth, pues ese no es su papel; sin embargo, espero que no corran cuando oigan las inquietantes palabras: «Once-Nueve» (Nine-Eleven). Los reporteros que temen cubrir temas sensibles no sirven para nada a la democracia.
Hasta el verano de 2010 [del hemisferio norte], AE911Truth (ae911Truth.org) había conseguido que más de 1,200 profesionales de la construcción firmaran la petición al Congreso demandando una investigación verdaderamente independiente, en tanto un grupo de reciente formación, denominado «Bomberos por la Verdad 11/9» (firefightersfor911truth.org), desafía los informes oficiales y errores generalizados sobre qué ocurrió el 11 de septiembre.
Otro, llamado «Coalición de la ciudad de Nueva York para la responsabilidad ahora» (New York City Coalition for Accountability Now, NYC CAN, http://www.nyccan.org/), intenta convencer al Consejo de esa ciudad para que se investigue las extrañas circunstancias que rodean el derrumbe del Edificio Nº 7 del World Trade Center. Todos los vínculos que he mencionado conducen a algunos de los sitios web más creíbles sobre el 11/9.
La página de AE911Truth es un buen lugar para comenzar: http://www.ae911truth.org/ . Para seguir temas relacionados: http://www.examiner.com/x-36199-Con…. Mi dirección electrónica es: lesseroftwoevils@rocketmail.com
Actualización de Daniel Tencer (Raw Story)
En mayo de 2010, la revista New York Times (NYT) publicó un perfil completo de Cass Sunstein, el primero que se realiza en los principales grandes medios desde que el profesor de Derecho asumió el cargo de jefe de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) de la Casa Blanca. El título del artículo —«Cass Sunstein quiere darnos un pequeño empujón»— es un eufemismo, teniendo en cuenta las opiniones que este ha expresado a través de años, pero por lo menos dirige la atención en la dirección correcta: y es que mucha escritura académica de Sunstein se ha centrado en el control social y el control gubernamental sobre la información.
Como era de esperar, el artículo trató a Sunstein con guantes de seda y disimuló extensamente los elementos más polémicos de sus ideas. Se refirió a él como uno de los principales defensores del concepto «paternalismo libertario», un floreciente nuevo campo de estudio que mezcla psicología del comportamiento con economía de libre mercado y postula que a la gente se le puede «dar un pequeño empujón» para que tomen las decisiones correctas —es decir, aquellas opciones deseadas por el gobierno— no por leyes ni regulaciones, sino tomando la decisión «correcta», lo que parece psicológicamente más atractivo.
En el diario online Huffington Post, Russ Baker criticó a NYT por «enterrar» las aserciones más polémicas de Sunstein en 35 párrafos de la historia, donde finalmente nos dicen que el profesor de Derecho abogó por la «infiltración cognoscitiva» de los grupos de teoría de la conspiración. Entonces el Times cita a Sunstein, y sugiere que como funcionario del gobierno, él no ejecutaría los aspectos más radicales o más experimentales de sus ideas académicas. Pero, como señala Baker, ese comentario fue hecho a fines de 2009, antes que saliera en los medios el trabajo de Sunstein sobre teorías de la conspiración.
Aunque el artículo del Times aparenta ser una retractación de las ideas más polémicas de Sunstein, en realidad no es así. Comprender a Cass Sunstein y su efecto sobre el gobierno y la sociedad es un hecho difícil por dos razones. La primera es que él es una quimera política que tiene partidarios y detractores en ambos lados del espectro político. Entre críticos conservadores, los populistas se han declarado contra él, mientras los intelectuales parecen haberlo apoyado abiertamente. Incluso Glenn Beck declaró que Sunstein es «más poderoso que la Fed» —Consejo Directivo de la Reserva Federal— y se muestra deseoso de «controlar cada uno de tus movimientos», en tanto el columnista George F. Hill dijo que sus ideas conllevarían a un mejor gobierno, más pequeño, y que «tendrían la virtud adicional de fastidiar a esos molestosos entrometidos, niñeras liberales de Estado».
En el Reino Unido, los trabajos de Sunstein son «lectura obligatoria para las aspiraciones de MPs (miembros del parlamento) conservadores», reportó el Daily Telegraph.
El segundo elemento que dificulta entender a Sunstein es que su posición dentro del gobierno se ocupa sobre todo de negociar primariamente problemas ásperos, burocráticos, que no despiertan el interés ni de los principales medios de prensa ni de los medios alternativos.
Como jefe de la OIRA, Sunstein es responsable de revisar las nuevas disposiciones gubernamentales. Con todo, hasta el momento sus decisiones —aquellas que conocemos— se han quedado en una escala pequeña y en gran parte técnica, por ejemplo, su convocatoria a organizar los procesos de nombramientos y de redacción de las regulaciones, de manera que los ciudadanos tengan mejor acceso a ellas.
Sunstein, sin embargo, recientemente logró enojar a los ecologistas cuando bloqueó una nueva regulación de la Agencia de Protección del Ambiente, que aseguraba que la ceniza de carbón como un peligroso agente cancerígeno. Los ecologistas lo acusaron de ceder ante la industria del carbón, la cual es opuesta a que se aumente el costo de los residuos de ceniza, bajo la nueva regulación.
¿Hacia dónde se dirige Sunstein? ¿Es probable que intente el tipo de programas de control de la información por los que abogó en el pasado? Incluso si lo hace, es probable que los grandes medios de prensa apoyen por lo menos algunos de sus esfuerzos para empujar el debate político hacia un centro «aceptable».
La revista New Yorker, al hacer la reseña de su libro On Rumors (Sobre rumores) de 2009, dijo que Sunstein merece crédito por predecir las circunstancias que llevarían al aumento de rumores en Internet, tales como la afirmación birther [orientación racista] de que el presidente Obama no nació en EE.UU. y el alegato del «panel de la muerte» contra la reforma de la atención de salud. Entonces, le dan el papel del héroe que lucha contra estas tendencias. Teniendo en cuenta el precedente existente, es factible que cualquier tentativa de Sunstein por moldear el contenido de la información pública encuentre una respuesta positiva en los grandes medios de la vieja guardia.
Mike Smith
Nolan Higdon
Sy Cowie
Fuentes: Red Voltaire / Proyecto Censurado.
Traducción Red Voltaire.
“1,000 Architects & Engineers Call for New 9/11 Investigation: Cite Evidence of Explosive Demolition at Three World Trade Center Towers,” PR News Wire, February 19, 2009, http://www.prnewswire.com/newsrelea…
Shawn Hamilton, “Over 1,000 architects and engineers have signed petition to reinvestigate 9-11 destruction,” Examiner.com, February 23, 2010, http://www.examiner.com/x-36199-Con…
Architects & Engineers for 9/11 Truth, “1,000+ Architects & Engineers officially demand new 9/11 investigation,” Infowars.com, January 18, 2010, http://www.infowars.com/1000-archit…
“1,000 Architects & Engineers Call for a Real 9/11 Investigation,” Global Research, January 25, 2010, http://www.globalresearch.ca/index….
Sue Reid, “Has Osama Bin Laden been dead for seven years– and are the U.S. and Britain covering it up to continue war on Terror?” Daily 96 Proyecto Censurado 2011 Mail, UK, September 1, 2009, http://www.dailymail.co.uk/news/art…
Daniel Tencer, “Obama staff er wants ‘cognitive infi ltration’ of 9/11 conspiracy groups,” Raw Story, January 13, 2010, http://rawstory.com/2010/01/obama-s… ltration-911-groups/
Estudiantes investigadores: Mike Smith, Nolan Higdon y Sy Cowie, de Diablo Valley College; Mikey Hemkens, Ryan Huff man y Colin Doran, de DePauw University; y Greg Bernardi, de Sonoma State University.
Evaluadores académicos: Mickey Huff , de Diablo Valley College; Andrea Sununu y Kevin Howley, de DePauw University; Rick Luttmann y Peter Phillips, de Sonoma State University.

miércoles, 28 de enero de 2015

Washington es un manicomio dirigido por locos


Las autoridades de EE.UU., unos “locos”, están librando una guerra contra la humanidad. Washington tiene la intención de ampliar los límites del imperio estadounidense hasta que llegue a la dominación mundial absoluta. Y para esto está listo, incluso, a desencadenar una guerra nuclear contra Rusia, según el periodista Stephen Lendman.
En artículo publicado en ‘Global Research’, Lendman afirma que el presidente estadounidense, Barack Obama, quiere obtener el permiso del Congreso para una guerra sin límites bajo el pretexto de combatir al Estado Islámico. “Desde el primer día de su mandato Obama declaró la guerra a toda la humanidad. Ningún Estado en la historia ha representado una amenaza para la comunidad mundial como EE.UU.”, dice.
Los militares ucranianos que combaten en Donbass reciben órdenes del Pentágono, y al mismo tiempo decenas de instructores militares estadounidenses se preparan para ir a Siria. “Su misión es enseñar a los militantes de la llamada ‘oposición moderada’ a decapitar personas”, asegura el periodista.
Lendman está convencido de que Obama está luchando en Siria a través de sus marionetas, como el grupo terrorista Estado Islámico. “Los instructores de la CIA y de las Fuerzas Especiales les enseñan a decapitar personas, etc.”, dice.
El artículo recuerda que agentes de inteligencia de EE.UU. operan en 150 países del mundo utilizando como tapadera sus embajadas y consulados, así como otras organizaciones. “Su principal tarea es desestabilizar Estados, llevando a cabo una política independiente a través de golpes de Estado, asesinatos políticos o la intervención militar”, según el impulsor del proyecto TomDispatch.com., Nick Turse.
Lendman señala que “en su guerra contra la humanidad EE.UU. usa armas de destrucción masiva: armas químicas, biológicas y la radiación, y realiza pruebas de nuevas armas”. Eso muestra que Washington no se detendrá hasta que llegue al dominio total del mundo. “Para ello EE.UU. está dispuesto a las medidas más extremas, incluso a una guerra nuclear contra Rusia”, opina.
“Requieren un agravamiento de la guerra en Siria. Medidas más decisivas para derrocar a Al Assad. Exigen tomar una postura más dura contra Rusia. Exigen un ataque preventivo contra Irán. Cuando un manicomio está dirigido por locos, eso puede terminar en cualquier cosa, incluso en lo peor“, escribe el autor haciendo referencia a un conflicto militar con Rusia o Irán.
Por otra parte el periodista de Global Research, hablando sobre los ataques de la Junta de Gobernadores de Transmisiones de EE.UU. contra la cadena de RT, subrayó que a diferencia de “los así llamados ‘medios de comunicación’ que actúan bajo las órdenes de Washington” y que “sirven a los intereses de los ricos” RT “transmite noticias e información veraz que todos tienen derecho a saber”.

Washington se rebela contra Obama


La crisis que atraviesa el aparato estatal estadounidense amenaza directamente la supervivencia del Imperio. Y no se trata simplemente de la opinión de Thierry Meyssan sino del tema que hace temblar a la clase dirigente en Washington, tanto que el presidente honorario del Council on Foreign Relations está exigiendo la renuncia de los principales consejeros del presidente Obama y la nominación de un nuevo equipo de gobierno. Este conflicto no tiene nada que ver con la normal oposición entre demócratas y republicanos, ni siquiera con la que existe entre “palomas” y “halcones”. Lo que está en peligro es el liderazgo en Estados Unidos y la OTAN.
Hace meses que vengo señalando que ya no hay política exterior en Washington sino dos facciones que se oponen en todo y que están aplicando, por separado, políticas contradictorias e incluso incompatibles [1].
Esta situación alcanzó su momento culminante en Siria, donde la Casa Blanca organizó primeramente la muda de piel del Emirato Islámico, lo envió a Irak para emprender la limpieza étnica y después comenzó a combatirlo, mientras que la CIA sigue apoyándolo. Esta incoherencia ha contagiado poco a poco a los aliados de Washington. Francia, por ejemplo, se unió a la coalición conformada para luchar contra el Emirato Islámico mientras que miembros de su Legión Extranjera forman parte de la oficialidad de ese grupo yihadista [2].
Cuando el secretario de Defensa, Chuck Hagel, pidió una clarificación escrita, no sólo no recibió respuesta sino que además fue expulsado de la administración [3].
El desorden se extendió rápidamente a la OTAN, alianza creada para luchar contra la URSS y mantenida en contra de Rusia, cuando el presidente turco Recep Tayyip Erdogan firmó gigantescos acuerdos económicos con Vladimir Putin [4].
Saliendo de su silencio, el presidente honorario del Council on Foreign Relations [5], Leslie H. Gelb, ha dado el toque de alarma [6]. Según Gelb, «el equipo de Obama carece de los instintos básicos y del juicio necesarios para dirigir la política de seguridad nacional durante los 2 próximos años». Y luego dice, en nombre de todo el conjunto de la clase dirigente estadounidense:
«El presidente Obama tiene que reemplazar su equipo por personalidades fuertes y estrategas experimentados. También tiene que poner nuevas personas como consejeros principales de los secretarios de Defensa y de Estado. Y finalmente tiene que instaurar consultas periódicas con Bob Corker, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, y con John McCain [7], el presidente de la Comisión de los Servicios Armados.»
Nunca antes, desde su creación en 1921, el Council on Foreign Relations (CFR) había adoptado este tipo de actitud. Y es que la división reinante en el seno del aparato estatal federal conduce directamente a la pérdida de la influencia de Estados Unidos.
Al enumerar los principales consejeros que, en su opinión, tendrían que irse, Gelb menciona a 4 personas intelectual y afectivamente muy cercanas al presidente: Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional; Dennis McDonough, director del equipo de la Casa Blanca; Benjamin Rhodes, a cargo de las relaciones con los medios de prensa; y Valerie Jarrett, consejera de política exterior. La clase dirigente de Washington les reprocha su total ausencia de proposiciones originales al presidente y también que nunca lo contradicen, limitándose a confirmar los prejuicios del principal mandatario.
La única personalidad que el Council on Foreign Relations ve con buenos ojos es Anthony Blinken, un «halcón liberal» que funge como nuevo número 2 en el Departamento de Estado.
Como el Council on Foreign Relations es un órgano bipartidista, Gelb propone que el presidente Obama se rodee de 4 demócratas y 4 republicanos correspondientes al perfil anteriormente descrito. Aparecen primero los demócratas Thomas Pickering, ex embajador en la ONU; Winston Lord, ex asistente de Henry Kissinger; Frank Wisner, uno de los patrones no oficiales de la CIA y, dicho sea de paso, padre adoptivo del ex presidente francés Nicolas Sarkozy; y Michele Flournoy, la presidenta del Center for a New American Security [8]. Vienen después los republicanos Robert Zoellick, ex jefe del Banco Mundial [9]; Richard Armitage, ex asistente de Colin Powell [10]; Robert Kimmitt, probablemente el próximo patrón del Banco Mundial; y Richard Burt, ex representante de Estados Unidos en las negociaciones sobre la reducción del armamento nuclear.
En la secretaría de Defensa, Gelb propone al rabino Dov Zakheim para que maneje las reducciones del presupuesto [11]; el almirante Mike Mullen, ex jefe del estado mayor conjunto; y el general Jack Keane, ex jefe del estado mayor del ejército.
Para terminar, Gelb propone que la estrategia de seguridad nacional se elabore en coordinación con 4 «sabios»: Henry Kissinger [12]; Brent Scowcroft; Zbigniew Brzezinski [13]; y James Baker [14].
Al analizar esta lista puede verse que el Council on Foreign Relations no quiso optar por uno de los dos grupos que actualmente se enfrentan en el seno de la administración sino que quiere poner orden desde arriba.
Por cierto, no está de más observar que en un país hasta ahora dirigido por los WASPs (White Anglo-Saxon Protestant, o sea “Blancos Anglosajones Protestantes”, 2 de los consejeros cuyo despido se exige son mujeres negras mientras que 14 de los 15 personajes cuya entrada se propone a la administración Obama son hombres blancos protestantes o judíos askenazis. El reordenamiento político es también una recuperación del control en el plano étnico y religioso.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Las negociaciones secretas de Washington con La Habana y Teherán

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El presidente Raúl Castro y su homólogo iraní Mahmud Ahmadinejad durante la visita oficial de este último a Cuba, en enero de 2012.
El anuncio simultáneo, por Barack Obama en Washington y Raúl Castro en La Habana, del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba causó gran sorpresa en Europa. Como de costumbre, Washington estaba negociando con su adversario en secreto, sin prevenir a sus socios europeos pero imponiendo a la Unión Europea el respeto de las sanciones que ahora será el primero en levantar, aprovechando la evidente ventaja que ello implicará para sus propios intereses.
Desde hace 2 años, el presidente Obama está tratando de suavizar los conflictos entre su Imperio y los Estados que se le resisten: Cuba, en Latinoamérica, e Irán, en el «Medio Oriente ampliado». Cualquiera puede darse cuenta de que las sanciones unilaterales –verdaderos actos de guerra económica– que Washington implanta e impone contra sus adversarios, al igual que a sus aliados –obligados a respetarlas–, simplemente no funcionan. Tanto Cuba como la República Islámica de Irán han sufrido considerablemente a causa de esas sanciones, pero las resisten.

Medio siglo de lucha

Durante la guerra fría, Cuba se movilizó contra la política de apartheid que Sudáfrica pretendía extender a sus vecinos. El régimen blanco de Pretoria contaba entonces con el respaldo de Estados Unidos e Israel. El ejército cubano se desplegó en Angola y Namibia hasta la conclusión de un acuerdo de paz, en 1988. Fidel Castro fue capaz de derrotar una ideología que dividía la humanidad en dos bandos: amos y esclavos. Pero todavía hubo que esperar 3 años para concretar el desmantelamiento del régimen del apartheid sudafricano y para que Nelson Mandela se convirtiera en presidente del pueblo sudafricano reunificado.
Idénticamente, la República Islámica de Irán se ha movilizado contra la política de apartheid que Israel pretende imponer en los países vecinos. Desde su proclamación ilegal, en 1948, el régimen sionista de Tel Aviv goza del respaldo de Estados Unidos y del Reino Unido y, seguro de ese apoyo, reclama los territorios que se extienden entre el Nilo y el Éufrates. Por su parte, Irán apoya a Siria, al Hezbollah y las organizaciones que componen la resistencia palestina. Durante el mandato del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, Estados Unidos e Israel sufrieron numerosas derrotas, principalmente en Líbano, Palestina, Siria y Yemen.
Numerosos documentos demuestran los vínculos existentes entre la Sudáfrica del apartheid e Israel, dos Estados que tienen el mismo origen: la Sudáfrica racista fue organizada por el comerciante en diamantes Cecil Rhodes –el teórico del «imperialismo germánico» [1]– mientras que la gestación de Israel se debe a Theodor Herzl, un discípulo de Rhodes que siguió paso a paso el modelo rhodesiano. En 2002, la reina Isabel II censuró la publicación de la correspondencia entre Cecil Rhodes y Theodor Herzl, de la que solamente se conoce la carta que este último incluyó en una de sus obras.
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Ali Shariati
Son tenues los vínculos entre la Revolución Cubana y la Revolución Islámica. Ali Shariati, el pensador que preparó la revolución iraní, había traducido a la lengua persa varios escritos de Che Guevara. Pero Cuba e Irán no han establecido vínculos políticos significativos. De hecho, quedé muy sorprendido al comprobar su mutuo desconocimiento durante mis encuentros con dirigentes de ambos países. Cierto es que existen entre ellos importantes diferencias culturales que dificultan los contactos. Por ejemplo, la sociedad cubana es ultrapermisiva en el plano sexual mientras que, por el contrario, la sociedad iraní es (desde mucho antes de la Revolución Islámica) ultra sobreprotectora en ese aspecto.

Dos Estados revolucionarios

Es evidente que los intereses de Estados Unidos, por un lado, y los de Cuba e Iran por el otro son irreconciliables y seguirán siéndolo. No existe ninguna posibilidad de compromiso entre el imperialismo y el nacionalismo. Pero ello no impide la conclusión de algunas formas de cese del fuego regionales. La reanudación de las relaciones diplomáticas no significa por demás el completo levantamiento de los «asedios económicos» que Washington presenta como «sanciones», como si se tratara de castigos impuestos por el Consejo de Seguridad de la ONU.
La izquierda europea cataloga actualmente a Cuba como una dictadura. Pero la izquierda latinoamericana considera la Isla, por el contrario, como un ejemplo de resistencia. Fidel Castro es considerado en Latinoamérica como un libertador y goza de gran popularidad en todo el continente.
De la misma manera, la izquierda europea ve la República Islámica de Irán como un régimen medieval cuando en realidad ese Estado es el aliado indispensable de todo movimiento de resistencia al proyecto de «Medio Oriente ampliado». Sin embargo, si bien Mahmud Ahmadinejad gozaba de gran popularidad, el Guía Supremo Ali Khamenei es menos conocido en el extranjero.
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Ernesto "Che" Guevara
Tanto Cuba como la República Islámica de Irán han sido víctimas de sus respectivas imágenes. Cuba es calificada de país «comunista», a pesar de que Fidel Castro no era comunista antes de su victoria sobre el régimen proestadounidense que gobernaba su país. Tampoco hay que olvidar que el Che Guevara era contrario al modelo económico soviético, como lo expresó claramente en sus escritos antes de renunciar a sus funciones como ministro de Industrias de Cuba para irse a luchar junto a Laurent-Desiré Kabila en el Congo.
Irán se proclamó República Islámica y debido a ello generalmente se entiende que se trata de un país de religión musulmana. Pero Ali Shariati aseguraba que el islam es un proceso revolucionario y que los revolucionarios del mundo entero son musulmanes en la medida en que luchan por la Justicia. En todo caso, el Irán chiita también intervino en África, donde respaldó… al cristiano Laurent-Desiré Kabila a su llegada al poder.
En ambos casos, la Historia recordará que Cuba y la República Islámica de Irán fueron Estados revolucionarios. Pero las verdaderas revoluciones, cuando logran la emancipación de los pueblos, sólo reciben aprobación después que se terminan y cuando dejan de representar una amenaza para los privilegiados.

La estrategia de Washington

Para Estados Unidos, lograr una pausa en sus conflictos con la resistencia de Cuba y con la resistencia de Irán era tanto una necesidad urgente como una excelente oportunidad. El traslado de las tropas de Estados Unidos desde el «Medio Oriente ampliado» hacia el Extremo Oriente estaba bloqueado, al igual que el redespliegue estadounidense en Latinoamérica. Además, había que resolver la cuestión de Cuba antes de la próxima Cumbre de las Américas. En efecto, por iniciativa de Rafael Correa –presidente de Ecuador– Panamá, en su calidad de país organizador de ese encuentro, había invitado a Cuba… por primera vez. Barack Obama iba encontrarse entonces frente a frente con su adversario Raúl Castro. Sin mencionar la reapertura, extremadamente preocupante para los militares estadounidenses, de una base rusa de espionaje electrónico en Lourdes –al sur de La Habana [2].
Mientras tanto, en el Medio Oriente, Estados Unidos no tiene ninguna posibilidad de crear 3 Estados independientes en Irak sin el consentimiento de Irán.
Observación final. Este tipo de cese del fuego con Washington es particularmente peligroso. Estados Unidos no cesará por ello sus maniobras desestabilizadoras contra esos Estados revolucionarios. No hará otra cosa que continuarlas, explotando para ello las posibilidades de acceso al interior de esos países que le abrirá esta nueva etapa. Cuba e Irán no podrán en lo adelante vigilar a los numerosos estadounidenses que visitarán sus territorios, ya sea en funciones de trabajo como en calidad de turistas. Durante los 2 próximos años, Estados Unidos no dejará de orquestar nuevos intentos de revoluciones de colores.
Es por eso que el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana presagia un paso similar entre Washington y Teherán.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

EL PALADIN DE LA DEFENSA DE LOS DDHH ES EL MAYOR VIOLADOR DE LOS MISMOS, EEUU ES UN LOBO VESTIDO DE OBEJA


WASHINGTON, Estados Unidos.- El informe presentado ayer ante el Senado de Estados Unidos sobre las torturas aplicadas a prisioneros procesados por terrorismo sacudió a la opinión pública. El detalle de cuáles fueron los brutales métodos de interrogación movió a organizaciones, como Amnistía Internacional (AI), a pedir que los responsables sean llevados ante la justicia y reciban una sanción. 

En el informe divulgado por el Comité de Inteligencia se detallaron las técnicas utilizadas a los presos sospechosos de terrorismo y algunos casos puntuales.

Rehidratación rectal
Al menos cinco hombres detenidos por la CIA recibieron "rehidratación rectal", es decir, eran obligados a ingerir comida, como hummus o pasta, y agua a través del recto. El informe señala que no había una necesidad médica para someter a los prisioneros a esa práctica.

Hipotermia 
Algunos ejemplos específicos de brutalidad en los interrogatorios de la CIA citados en el reporte incluyen la muerte por hipotermia, en noviembre del 2002, de Gul Rahman. Lo habían mantenido desnudo de la cintura para abajo, y encadenado al piso de cemento de una prisión secreta de la CIA en Afganistán. Otros fueron sometidos a baños con hielo. 

Detención a discapacitados
Por lo menos 26 de los 119 prisioneros fueron detenidos y encarcelados injustamente, según el reporte. Entre ellos, estaba Nazar Ali, una persona con discapacidad mental. "Su llanto era grabado para mostrárselo a un miembro de su familia también detenido", según el informe.

"Submarino"
El informe confirma el uso de la polémica técnica del "submarino", de ahogamiento simulado, que causaba en los detenidos vómitos, convulsiones y desmayos. El prisionero Abu Zubaydah fue sometido a esta práctica 83 veces, una de las cuales quedó "totalmente inconsciente y le salían burbujas de la boca abierta". Luego fue revivido.

Privación de sueño
A algunos prisioneros se los mantuvo sin dormir por hasta 180 horas, a veces con las manos atadas sobre sus cabezas, lo cual provocaba alucinaciones en los prisioneros.

Ruleta rusa
Un agente de la CIA no identificado sometía a un detenido al perverso juego de la ruleta rusa. Lo apuntaba con una pistola y disparaba, sin que él supiera si tenía balas.

Amenaza con taladro
Abd al-Rahim al-Nashiri, un ciudadano saudí acusado de haber estado detrás del ataque con bombas contra el destructor de la marina USS Cole, fue trasladado a cárceles secretas en todo el mundo después de su captura en 2002. Un agente de la CIA acercó un taladro cerca de su cabeza y la activó para asustarlo.

Amenazas a las familias
Algunos agentes de la CIA amenazaron al menos a tres de sus prisioneros con un eventual daño a sus familiares. Entre otras cosas, le dijeron a un detenido que iban a abusar sexualmente de su madre.

Música a todo volumen
Los prisioneros eran sometidos música fuerte y ruido para darles una "sensación de desesperanza".

Esposados con las manos sobre la cabeza 
Redha al-Najar, un ex guardaespaldas de Osama Ben Laden, fue esposado a una barra que estaba encima de su cabeza y quedó colgando por 22 horas para "romper" su resistencia. Le pusieron un pañal y le negaron el acceso al baño.

Confinamiento prolongado
Entre junio y agosto de 2002, Abú Zubeida fue "aislado durante 47 días sin ser interrogado", destaca el informe. La técnica del confinamiento es aún más dura: Zubeida fue colocado en una suerte de caja del tamaño de un ataúd durante 266 horas, más de 11 días, y en otra todavía más pequeña durante 29 horas, mientras se lo interrogaba.

Envueltos en plástico
En un centro secreto de detención, identificado con el nombre de "Cobalt", cinco agentes de la CIA sacaban a los gritos a un detenido de su célula, lo desnudaban, lo envolvían con una cinta de plástico y lo tiraban violentamente al piso. Luego lo paseaban por el corredor, golpeándolo y abofeteándolo.

Azotados contra la pared
La "técnica de la pared" (walling) consiste en ubicar a la persona detenida frente a pared. El interrogador la atrae hacia él y luego la lanza violentamente contra la pared. Jaled Cheij Mohammed, el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, fue sometido a ese método, así como a los suplicios del simulacro de ahogamiento y de la privación del sueño.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Viktor Orban, primer ministro húngaro y nuevo rostro del Enemigo para Washington


La negativa del primer ministro húngaro Viktor Orban y de su partido, Fidesz, a unirse a la nueva guerra fría que Estados Unidos y Europa han iniciado contra Rusia –negativa que concretó primeramente al aceptar que el gasoducto paneuropeo South Stream pase por Hungría y que reafirmó con su enérgica política hacia los bancos y las compañías extranjeras del sector energético– ha puesto a sonar todas las alarmas en las capitales occidentales. Para F. William Engdahl, la cuestión que ahora se impone es la siguiente: ¿Será Hungría el próximo blanco de un intento de cambio de régimen financiado por Estados Unidos y la Unión Europea?

 | FRÁNCFORT (ALEMANIA)  
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Serguei Lavrov, ministro ruso de Relaciones Exteriores (a la izquierda), y Viktor Orban, primer ministro de Hungría (a la derecha), durante un encuentro en Budapest.
© RIA Novosti/Eduard Pesov
Hace algún tiempo que Hungría y su primer ministro nacionalista y populista Viktor Orban están en el colimador de las élites políticas de Washington. Pero, ¿cuál es el pecado del señor Orban? Simplemente no haber bajado la cabeza ante los dictados, a menudo destructivos, de la Comisión Europea y tratar de definir una identidad nacional húngara. Pero el más grave de sus pecados es sin dudas su creciente acercamiento a Rusia y su desconfianza hacia Washington, que se han materializado en un acuerdo concluido con Gazprom para que pase por Hungría el gasoductoSouth Stream, que debe conectar a Rusia con los países de la Unión Europea.
El propio Orban ha recorrido un largo camino político desde 1998, el año en que se convirtió en primer ministro de Hungría, uno de los dos más jóvenes que han resultado electos para ese cargo en ese país. En aquel entonces, y a pesar de la oposición de Rusia, Viktor Orban supervisó la entrada de Hungría en la OTAN –al mismo tiempo que las de Polonia y la República Checa– y en la Unión Europea.
Durante aquel mandato de primer ministro, en una época en que la Unión Europea era mucho más próspera que ahora, Orban redujo los impuestos, abolió el pago de inscripción en la universidad para los alumnos aventajados, aumentó las ayudas financieras a las madres y atrajo a los industriales alemanes con una fuerza de trabajo barata. Entre sus «consejeros» estadounidenses figuraba James Denton, vinculado a Freedom House, una ONG de Washington implicada en las revoluciones de colores [1]. Orban era entonces el niño mimado de los neoconservadores de Washington. En 2001 recibió el «Premio de la Libertad» [2] del neoconservador American Enterprise Institute [3].
En 2012, después de haber pasado 6 años en la oposición, Orban logró regresar. Y lo hizo con una importante mayoría obtenida con el Partido Húngaro de Unión Civica (conocido como Fidesz). De hecho, el Fidesz tenía el 68% de los escaños del parlamento, lo cual le garantizaba la mayoría necesaria para modificar la Constitución y adoptar nuevas leyes, y no dudó en hacerlo. Irónicamente, viendo la paja en el ojo ajeno e ignorando la viga en su propio ojo, la administración Obama y el Parlamento Europeo criticaron a Orban afirmando que había dotado al Fidesz de un poder excesivo. Daniel Cohn-Bendit y los Verdes europeos acusaron a Orban de tener como modelo la Venezuela del presidente Hugo Chávez [4].
El verdadero problema era que Orban no seguía el manual de la Unión Europea para políticos obedientes. Y Bruselas comenzó a demonizar al Fidesz y a Orban, presentando al primero como la versión húngara del Partido Rusia Unida y al propio Orban como el Putin magiar. Eso era en 2012.
Ahora la situación se hace realmente preocupante para los atlantistas y la Unión Europea ya que Orban está haciendo caso omiso ante las exigencias europeas para que interrumpa la construcción del gran gasoducto ruso South Stream.
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Mapa del proyecto de gasoducto ruso South Stream, destinado a hacer llegar el gas natural ruso hasta Europa a través del Mar Negro.
El gasoducto ruso South Stream y el gasoducto germano-rusoNorth Stream garantizarían a los países de la Unión Europea el abastecimiento de gas sin tener que pasar por el conflictivo territorio de Ucrania, algo a lo cual Washington se opone con todas sus fuerzas… por razones evidentes.
En enero de 2014, el gobierno del señor Orban anunció un acuerdo financiero por valor de 10 000 millones de euros con la Sociedad Nacional Energía Nuclear de Rusia para renovar la única central nuclear de Hungría, en la región de Paks, instalación de tecnología rusa y construida en tiempos de la Unión Soviética [5].
Ese anuncio llamó la atención en Washington. Lo mismo sucedió durante el verano de 2014, cuando Orban criticó a Estados Unidos observando que ese país había fracasado en resolver la crisis financiera mundial… provocada precisamente los propios bancos estadounidenses. En esa ocasión Orban elogió además a China, Turquía y Rusia, considerándolos como modelos más positivos. En términos bastante cercanos de los que yo mismo he utilizado a menudo, Orban declaró que las democracias occidentales
«corren el peligro, en los próximos años, de resultar incapaces de conservar su competitividad y parecen condenadas a la decadencia si no logran transformarse profundamente.» [6].
No contento con lo anterior, Orban logró además liberar a Hungría de varias décadas de catastrófica tutela del Fondo Monetario Internacional (FMI). En agosto de 2013, el ministro húngaro de Economía declaró que, mediante una «política monetaria disciplinada», había logrado pagar los 2 200 millones de dólares que Hungría le debía al FMI. ¡Fin de las privatizaciones impuestas y de las condiciones exorbitantes que exige el FMI! El presidente del Banco Central húngaro exigió entonces al FMI el cierre de todas sus oficinas en Budapest. Además, al igual que en Islandia, el Fiscal General de Hungría emprendió acciones legales contra los tres primeros ministros de los gobiernos anteriores por haber hundido la nación en un nivel de endeudamiento de proporciones criminales, precedente que no podía dejar de provocar sudores fríos en varias capitales, así como en Washington y en Wall Street [7].
Pero la más fuerte de todas las alarmas fue la que comenzó a sonar cuando Orban y el Fidesz dieron, al mismo tiempo que sus vecinos austriacos, luz verde a la construcción del gasoducto ruso South Stream sin tener en cuenta las protestas de la Unión Europea, que afirmaba que ese proyecto iba en contra de sus leyes. «Es lebe die österreichisch-ungarische Energiemonarchie!» (¡Viva la soberanía energética austro-húngara!), proclamó Orban en un encuentro con Horst Seehofer, ministro-presidente de Baviera, el 6 de noviembre en Munich [8].
Eso fue suficiente para que las élites estadounidenses dieran de inmediato la alerta. El New York Times, celoso sostén delestablishment, publicó en primera plana un editorial titulado «El peligroso deslizamiento de Hungría», donde podía leerse:
«El gobierno del primer ministro húngaro Viktor Orban se desliza hacia el autoritarismo y desafía los valores fundamentales de la Unión Europea, y todo el mundo se lo permite.»
En los siguientes términos revelaba el New York Timesla verdadera razón del pánico reinante en Washington y Wall Street:
«Una vez más Hungría ha dado prueba de su desprecio por la Unión Europea al adoptar, el pasado lunes, una ley que autoriza el paso del gasoducto ruso South Stream a través del territorio húngaro. Esta nueva ley es una violación flagrante de la orden impartida en septiembre pasado por la Unión Europea a todos sus miembros de rechazar la construcción de South Stream y de las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos en contra de Rusia como consecuencia de sus acciones en Ucrania. En vez de protestar tímidamente contra esas medidas antidemocráticas, la Unión Europea haría mejor ordenando también sanciones contra Hungría. Y Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, debería utilizar su poder para obligar al señor Navracsics a dimitir.» [9]
[El húngaro] Tibor Navracsics acaba de ser nombrado comisario europeo a cargo de Educación, Cultura, Juventud y Deportes y todavía estamos buscando qué vínculo puede tener esa función con la construcción de gasoductos.
Y ahora no habrá que asombrarse cuando veamos a laNational Endowment for Democracy [10] y las serviciales ONGs financiadas por Estados Unidos hallar una buena excusa para organizar manifestaciones contra el partido Fidesz y el primer ministro húngaro Viktor Orban para castigarlos por el imperdonable crimen que han cometido: tratar de liberar a Hungría de la situación demente que Estados Unidos ha creado en Ucrania.