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martes, 20 de octubre de 2015

RUSIA CADA VEZ CON MAS SOCIOS Y EE. UU. CADA VEZ CON MENOS

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Obiang pacta con Putin que la Armada rusa utilice los puertos de Guinea Ecuatorial

Teodoro Obiang ha pactado con Vladimir Putin que la Armada rusa disponga de instalaciones en los puertos de Malabo y Bata tras la firma de un acuerdo entre los ministerios de Defensa de ambos países. La presencia militar rusa en el estratégico golfo de Guinea, la mayor reserva de petróleo del continente africano, se une a la reciente alianza de cooperación económica entre China y Guinea Ecuatorial.

El acuerdo militar fue anunciado el viernes 2 de octubre por el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia para cuestiones de la Armada, Rango Igor Dygalo, y lleva las firmas del comandante en jefe de la Armada rusa, almirante Viktor Chirkov, y el ministro de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial, Nicolás Obama Nchama.

Las visitas de los buques de guerra a los puertos ecuatoguineanos y rusos, la realización de ejercicios conjuntos entre ambas Marinas de guerra y la colaboración en la construcción naval y la hidrografía, son los principales puntos del documento firmado.

No se descarta que el acuerdo Obiang-Putin incluya “cláusulas secretas” por las que Rusia se compromete a garantizar la seguridad del régimen dictatorial de Teodoro Obiang Nguema (73 años) en caso de desestabilización del país o intentos de golpe de Estado, según supo MIL21 en fuentes de inteligencia europeas.
La Armada rusa se establece en el golfo de Guinea, la mayor reserva de petróleo de África

El acuerdo de cooperación militar ha sido acogido con preocupación en las cancillerías europeas y en Washington al considerar que la presencia rusa en el estratégico Golfo de Guinea es una hábil jugada del Kremlin para ocupar posiciones permanentes en la mayor reserva de petróleo del continente africano, según las citadas fuentes.

El crucero “Moskva” en Malabo


El pasado mes de julio un destacamento naval ruso atracó durante tres días en el puerto de Malabo como consecuencia de un acuerdo inicial entre ambos Gobiernos que fue firmado la víspera de la llegada de los buques de guerra por el comandante en jefe de la Armada rusa, Víctor Chirkov, y el ministro delegado de Defensa Nacional de Guinea Ecuatorial, V
icente Eya Olomo.

La agrupación estaba formada por uno de los buques estrella ruso, el crucero lanzamisiles “Moskva”, escoltado por la fragata “Pitlivi” y dos buques de apoyo logístico, el carguero “Iván Bubnov” y el remolcador “Shajter”.

Cinco millones de barriles diarios


La mayoría de los países productores de petróleo del África subsahariana, con excepción de Chad y Sudán, bordean el golfo de Guinea: Ghana, Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón, República del Congo Brazzaville, República Democrática del Congo, Angola y República Democrática de Santo Tomé y Príncipe.

Entre todos producen más de 5 millones de barriles diarios de petróleo que se exportan a Estados Unidos, Europa, India y China. Las reservas del golfo de Guinea se estiman en más de 25.000 millones de barriles (5% del total mundial).

Con una producción de 320.000 barriles diarios (tercer productor africano) y unas reservas probadas en torno a los 1.500 millones de barriles, el petróleo de Guinea Ecuatorial representa el 90% de los ingresos del Gobierno y el 98% de sus exportaciones. Estados Unidos es su principal socio con el 31% de las exportaciones, China el 12% y España el 8%. Las reservas de gas se elevan a 37.000 millones de m3.

Investigados por corrupción


Teodoro Obiang, su clan familiar y un reducido grupo de altos funcionarios controlan la compañía petrolera estatal GEPetrol y la empresa nacional del gas SONAGAS. En 2004 una investigación del Senado norteamericano descubrió 60 cuentas en el Banco Riggs de Washington cuyos titulares eran el Presidente y su círculo más cercano, con ingresos de 700 millones de dólares efectuados por las petroleras norteamericanas Marathon Oil Corporation y Exxon Mobil.

En los últimos años los colaboradores y testaferros de Obiang han sido objeto de investigaciones de la Policía Judicial y el Banco de España por blanqueo de dinero y corrupción política, según publicó el diario El País en abril de 2012.

En el informe de Transparencia Internacional de ese mismo año sobre la percepción del nivel de corrupción en los gobiernos y clase política del mundo, Guinea Ecuatorial ocupaba el puesto 163 de 174 países.

Desde 2005 el PIB de Guinea Ecuatorial se ha duplicado hasta llegar a los 10.700 millones de euros en 2014. Sin embargo, sus 757.000 habitantes no se benefician de tan enorme riqueza dado que el 75% de la población vive con dos dólares diarios.

Se extiende el yihadismo


En los últimos años el yihadismo se ha extendido al golfo de Guinea con núcleos islamistas asentados en barrios musulmanes que crecen en torno a mezquitas financiadas principalmente por Arabia Saudí.

Estos grupos, junto a una piratería creciente, amenazan la fragilidad política de los Estados de la región, como es el caso del grupo terrorista Boko Haram en Nigeria, que se ha unido al Estado islámico y se autodenominan la “Wilayat GharbI friquiya” o Provincia de África Occidental.

Allí donde hay yihadistas es muy probable encontrar islamistas de Chechenia, Daguestán e Ingushetia, enemigos acérrimos de Rusia. En este contexto es predecible el interés de Putin de desplegar fuerzas militares cerca de los focos de actividad yihadista ante la pasividad, en muchos casos, de Estados Unidos.

Obiang también pacta con China


En esta mezcla explosiva de yihadismo, petróleo y Estados inestables cobra sentido el acuerdo del dirigente ruso con Obiang. Moscú pone un pie militar en Guinea Ecuatorial -epicentro del golfo de Guinea- al obtener “facilidades portuarias” para sus buques de guerra, como de una forma similar ha ocurrido con la base siria de Tartus.

En paralelo, el dictador ecuatoguineano, que lleva 36 años en el poder, ha dado un giro en su política para blindarse con China a costa de su amistad y negocios con Estados Unidos.

El pasado mes de abril firmó en Pekín con el presidente Xi Jinping un ambicioso acuerdo de cooperación por el que China se compromete a construir infraestructuras, hospitales, impulsar los intercambios comerciales y dar apoyo tecnológico a Guinea Ecuatorial con una inversión inicial de 2.500 millones de dólares.

La ayuda de Pekín para sacar del atraso endémico a Guinea Ecuatorial tiene su precio: que Obiang permita a la empresas chinas acceder al petróleo, uranio y oro ecuatoguineano.

A la presencia económica china se han unido, pues, los intereses estratégicos rusos. Moscú no necesita el petróleo ni el uranio de Guinea Ecuatorial, pero sí que sus buques de guerra tengan una base para efectuar escalas y reparaciones en la fachada atlántica del continente africano en sus tránsitos hacia y desde el cabo de Buena Esperanza, el estrecho de Gibraltar y las costas latinoamericanas. Y ha encontrado esas facilidades en la antigua colonia española.

Primera fragata


Para hacer viable la colaboración naval en una Marina que solo cuenta con media docena de patrulleras, Putin le ha vendido a Obiang una fragata de última generación a través de Bulgaria, en una operación con empresas radicadas en Panamá y las Comoras.

La fragata “Wele Nzas” de 2.500 toneladas, diseñada en Ucrania, construida en Bulgaria y armada en Guinea Ecuatorial por una empresa israelí, monta dos lanzacohetes múltiples MS 227,dos montajes de 76,2 mm AK-176 a proa y popa, y dos cañones de 30 mm AK-630M, equipos de guerra electrónica y helipuerto. Una potente arma disuasoria ante la piratería y sus francófonos vecinos Camerún y Gabón.

lunes, 11 de mayo de 2015

EL ARMA SECRETA CON LAS QUE NOS BOMBARDEAN DIARIAMENTE Y EL PODER QUE POSEEMOS SIN SABER

Cómo curar cualquier enfermedad (lo que intentan ocultarnos)
Los gobiernos, dirigidos por los poderosos de este planeta, dueños de las multinacionales, nos han manipulado y dirigido nuestras vidas durante muchos años, nos han ocultado información muy valiosa para el ser humano, con el propósito de que sigamos siendo sus siervos. Pero algo está sucediendo, podemos curarnos de cualquier enfermedad, de una forma muy sencilla,
así lo cuenta una madre que curó a su hijo de una enfermedad, supuestamente incurable. O el caso de otra mujer con cáncer de vejiga, desahuciada por los médicos, que se curó en tan solo 3 minutos. Aunque los gobiernos lo intentan ocultar y tienen miedo a q todo esto se divulgue, por eso nos distraen a través de los medios con noticias pesimistas, fútbol, o cualquier otra distracción, lo cierto es que algo está cambiando, y ese algo es muy positivo.

viernes, 24 de octubre de 2014

El FMI confirma que el poder económico occidental se debilita más rápidamente de lo previsto


El informe anual sobre la actividad económica global del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra un cambio radical en el paisaje económico del mundo, dado que las economías occidentales empeoran a un ritmo más rápido del imaginado. Se confirma el ascenso de los países emergentes
En su Informe Económico Mundial, el FMI dice que China ha desbancado a Estados Unidos como principal economía mundial, mientras que India ocupa el tercer puesto por delante de Japón. Les siguen Alemania, Rusia, Brasil, Francia e Indonesia, y después está el Reino Unido. Cuatro miembros de los BRICS están presentes en la lista de las diez principales economías. 
La economía de China es aún más pequeña que la de EE UU, en dólares estadounidenses, pero su PIB ha subido hasta los 17,6 billones de dólares (frente a los 17,4 billones de EEUU), en base a la PPA (Paridad de Poder Adquisitivo). La PPA pinta un cuadro más realista sobre la actividad económica, porque nos habla de cuánto puede comprar la moneda de un país en casa. Se trata de un método más preciso a la hora de comparar el tamaño de las economías, ya que no utiliza tasas de cambio volátiles.

Pero lo que ha sorprendido a todos es la rapidez con la que las economías occidentales están derrumbándose, en comparación con los países emergentes. En 1991, cuando cayó la Unión Soviética el PIB combinado del G7 era 12 billones de dólares superior al de los siete poderes emergentes de hoy: China, India, Rusia, Brasil, Indonesia, México y Corea del Sur. En 2013, estos siete países acumulaban un PIB combinado que superaba al del G7 por 3 billones de dólares.
China, por ejemplo, ha crecido al margen de todas las previsiones. Hace sólo nueve años, en 2005, la economía del país sumaba menos que la mitad de la de EE UU. El Consejo de Inteligencia Nacional, que supervisa la comunidad de inteligencia de EE UU, había pronosticado que China sólo adelantaría a Estados Unidos en 2020.
La brillante India no es ya más que un recuerdo, pero su recuperación está a la vuelta de la esquina. Lo único que impide al país el crecimiento sin precedentes del 10-15% anual es la propia India. Citi Group afirma queIndia se convertirá en la economía líder mundial en 2050, con un PIB de 85 billones de dólares, seguida de cerca por China (con 80 billones de dólares) y que Estados Unidos tomará un tercer puesto distante con 39 billones.
Rusia se ha puesto por delante de Brasil y sólo unas docenas de miles de millones de dólares la separan de Alemania. De hecho, la recuperación de Rusia es la más espectacular, teniendo en cuenta que el sector de las manufacturas se colapsó en los años 90. Parece que, cuanto más intenta Occidente apretar a Rusia, más resistente torna su economía.
Un nuevo orden mundial
Con cambios de tanta envergadura en los centros de poder de Occidente a Oriente, ¿por cuánto tiempo puede sobrevivir la jerarquía geopolítica actual, todavía inamovible desde la Segunda Guerra Mundial? Ahora mismo, las Naciones Unidas, el FMI y el Banco Mundial se encuentran en una lista perenne de reformas.
El primer ministro indio, Narendra Modi, ha subrayado la incongruencia de que 1.200 millones de indios no estén suficientemente representados en las Naciones Unidas. Sin duda, la presencia de Gran Bretaña y Francia en el Consejo de Seguridad (mientras India, Japón y Brasil permanecen fuera) roza la frontera de lo absurdo.

La participación accionaria del FMI es incluso más estrambótica. EE UU posee la mayor participación única, del 16,7%. Pero China tiene una participación del 3,8%, ligeramente inferior a la de Italia, cuya economía corresponde a una quinta parte en tamaño. 
La directora ejecutiva del FMI, Christine Lagarde, cree que el rechazo estadounidense a la ratificación de reformas que servirían para aumentar la participación de voto de China, India y otros países emergentes hace peligrar el futuro del Fondo. Ella aboga por una reforma en las cuotas. “Era necesaria en 2012. Es un atraso en 2014”, dijo Lagarde en la conferencia de prensa del pasado 9 de octubre.
Aunque, incluso más impactantes que el propio declive económico son el derrotismo y la angustia que se han apoderado de los occidentales. Un sondeo reciente del Pew Research Center muestra que sólo el 28% de los norteamericanos cree que EE UU es excepcional o la mayor de todas las naciones.
“El ascenso del estado de seguridad nacional y el triunfalismo del sector empresarial (junto con el muy publicitado crecimiento de las grandes fortunas y las impresionantes desigualdades en el país) ha venido de la mano de una decidida disminución del poder del gobierno para funcionar a nivel doméstico, y del estado imperial que impone su voluntad en cualquier lugar del planeta”, argumenta el escritor norteamericano, Tom Engerlhardt.
“Observamos el ascenso no explorado de un país del Tercer Mundo dentro de uno del Primer Mundo, una América impotente dentro del supuesto superpoder global”, añade.
Dado que EE UU es el motor de la alianza occidental, su titilante confianza está provocando un efecto dominó en el resto de Occidente. Algunos vasallos, como Arabia Saudí, EAU, Catar, Kuwait, Georgia y Pakistán también se enfrentan a futuros inciertos.
A medida que las economías emergentes crecen en tamaño, lo hacen también en masa crítica para sentar la bases de un nuevo orden que es autónomo frente al orden internacional occidental.
Para estar seguros, la pérdida de poder absoluto no significa que Occidente vaya a comer pienso en el futuro. Su declive es sólo relativo y conserva numerosas fortalezas. La calidad de vida en general, por ejemplo, en EE UU y Europa, es muy superior a la de China o India. Las empresas multinacionales de Occidente controlan gran parte de las manufacturas globales, Las universidades occidentales atraen a cientos de miles de estudiantes de los países emergentes. No existe nada igual al departamento de I+D e innovación de Silicon Valley.
Pero los días en que Occidente vivía sin rival y podía arrollar a otros países han llegado a su fin. Cada año que transcurre, China, India y Rusia acumulan más riqueza y más poder militar. La brecha en los estándares de calidad de vida se va cerrando rápidamente. Para el año 2050, entre las diez principales economías se incluirán nuevos participantes como Egipto, México y Nigeria, y sólo EEUU representará a Occidente. Bienvenidos al orden mundial policéntrico.

domingo, 19 de octubre de 2014

El poder de Estados Unidos se desvanece: Noam Chomsky



El destacado activista estadunidense pro derechos civiles Noam Chomsky, ha asegurado el miércoles que el imperio de Estados Unidosse está desvaneciendo.
*El analista político norteamericano en la entrevista ofrecida a “The Huffinton Post” ha afirmado que ya no existen señales de un poder mundial en la política exterior de Estados Unidos.
*El lingüista ha sostenido que un grupo de sabios deciden la política de EE.UU. y que en estos momentos la Casa Blanca carece de cualquier crédito en el ámbito mundial.
 Noam Chomsky
Noam Chomsky
Un ataque estadounidense contra Siria sin el apoyo de las Naciones Unidas sería un crimen de guerra, independientemente de que sea aprobado por el Congreso de EEUU. Así lo ve Noam Chomsky, filósofo y activista estadounidense, ante una posible intervención de EEUU en Siria contra el régimen de Baschar El Assad.
“A medida que el apoyo internacional a la decisión de atacar Siria se ha derrumbado, junto con la credibilidad de los argumentos del Gobierno, la administración ha recurrido en el pretexto estándar para los crímenes de guerra cuando falla todo lo demás: la credibilidad de las amenazas de la autodesignada policía delmundo”, cuenta Chomsky por e-mail a The Huffington Post en EEUU.
El lingüista viajó recientemente a la región para conocer más acerca de la situación en Siria y sus comentarios en el país llevaron a algunos a pensar que estaba abierto a una intervención militar si las negociaciones no fueran suficientes. “Creo que se debe negociar primero y si fracasa pasar a la segunda opción”, que sería apoyar a los rebeldes, dijo entonces.
Pero en estas declaraciones a la edición estadounidense de El HuffPost deja clara que su postura sigue siendo activamente contraria a cualquier acción militar sin aprobación de la ONU.
“Esa agresión sin autorización de la ONU sería un crimen de guerra, muy grave, está bastante claro, a pesar de los esfuerzos para invocar otros crímenes como precedente”, escribe el historiador y activista.
OBAMA SIGUE RECABANDO APOYOS
Mientras Obama sigue adelante con su campaña para tratar de recabar apoyos en el Congreso y conseguir la aprobación de la Cámara para atacar Siria. El presidente estadounidense ha acercado posturas con dos de los senadores republicanos más críticos con su política en el conflicto sirio.
El senador republicano y candidato presidencial en 2008, John McCain, uno de los mayores críticos de la falta de acción de la Casa Blanca en el conflicto civil sirio, reconoció que una falta de acuerdo en el Congreso para respaldar una intervención militar sería “catastrófica”.
McCain y Lindsey Graham, otro de los senadores conservadores de más proyección, se reunieron con Obama, con el que coincidieron en la necesidad de una intervención militar en Siria que no implique “tropas sobre el terreno”, pero que permita que el régimen de Al Asad se vea debilitado y finalmente sea derrocado.
La pasada semana, Washington aseguró que el régimen de El Assad había matado 1.400 personas en un ataque químico a gran escala que violaba toda norma internacional y obligaba a una respuesta militar, para lo cual EEUU está movilizando destructores y portaaviones en el Mediterráneo y el Mar Rojo.