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jueves, 26 de marzo de 2015

Argentina: Cavallo y su rol en la estatización de la deuda privada

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En el ’82, al frente de esa entidad, tomó medidas que prepararon el terreno para el traspaso a las arcas públicas de pasivos millonarios contraídos por 70 empresas en el exterior. Desde Yale, el ex ministro negó toda responsabilidad 
Mañana se cumplirán exactamente 30 años desde el día en que Domingo Felipe Cavallo asumió la presidencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el 2 de julio de 1982, durante la dictadura que encabezaba Reynaldo Bignone. Por su desempeño en ese cargo, Cavallo es señalado como responsable, junto con otros funcionarios, de una de las mayores tragedias económicas de la historia nacional: la estatización de la deuda externa privada. Es decir, el traspaso a las arcas del Estado de pasivos contraídos por empresas nacionales y extranjeras, con el objetivo de beneficiar a grandes corporaciones y grupos económicos que, hasta hoy y pese a la intervención de la justicia, no fueron llamados para dar explicaciones en los Tribunales. 

Muchos economistas lo definieron, con ironía, como “el mayor acto de socialización” que haya ocurrido en la Argentina. Y fue, también, una muestra clara del fuerte componente cívico-militar que caracterizó a los años de plomo. 

De acuerdo con los documentos a los que accedió Tiempo Argentino, gracias a la estatización de la deuda privada fueron beneficiadas más de 70 empresas. Entre las firmas nacionales más importantes se encuentran Sevel, por entonces, del Grupo Macri; Acindar, del ex ministro de Economía Alfredo Martínez de Hoz; Loma Negra, de los Fortabat; y Compañía Naviera, de la familia Pérez Companc. También hay corporaciones extranjeras, como Techint, IBM, Ford y Fiat. Y, por supuesto, el listado incluye al sector financiero: Banco Río, Francés, Citybank y Supervielle, entre otros 

A fines del ’83, el perjuicio para el Estado se estimó en 23 mil millones de dólares: más de la mitad de la deuda externa de esos años, que alcanzaba los 45.100 millones de dólares. “Fue una de las mayores estafas al pueblo argentino. El Estado fue usado para negocios privados y para innumerable cantidad de operaciones turbias”, aseguró a este diario uno de los más rigurosos investigadores del tema, el ex diputado nacional Mario Cafiero. 
Pero, ¿cómo fue posible que estos privados transfirieran sus pasivos en el exterior a las cuentas públicas? Según el historiador Alejandro Olmos Gaona, que demandó a un centenar de firmas favorecidas con la estatización de sus deudas en dictadura, la respuesta está en los llamados seguros de cambio. “Permitían que una empresa se endeudara con el exterior a un dólar uno a uno. Cuando el dólar subía y la empresa debía pagar su deuda, el Estado se hacía cargo de la diferencia”, explicó Olmos Gaona (ver recuadro). 

Los seguros de cambio se implementaron en 1981, cuando Jorge Rafael Videla fue remplazado por Roberto Viola al frente de la Junta Militar, y Martínez de Hoz abandonó el Ministerio de Economía. Viola colocó a Lorenzo Sigaut en el Palacio de Hacienda y el Banco Central quedó a cargo de Egidio Ianella. El 5 de junio de ese año, el BCRA aplicó el primer seguro de cambio, que inició un breve periplo hacia la estatización, lisa y llana, de la deuda externa privada. 

Mediante este régimen, el BCRA les garantizó a estos deudores el tipo de cambio vigente en aquel momento, con el objetivo de protegerlos en caso de que hubiera una devaluación que incrementara el valor de estos pasivos. Eso, justamente, fue lo que sucedió. 

“El tipo de cambio aumentó diez veces en un año, con lo cual el Central le cobró a los privados en pesos y a la tasa inicial, lo que produjo un descomunal subsidio estatal para los deudores externos privados. Fue una estafa, pero una estafa legal”, sostuvo el historiador y economista Eduardo Basualdo, autor del libro Deuda externa y poder económico en la Argentina. A los pocos días, a esta contribución indirecta se sumó una de tipo directo. El 10 de junio de 1981, con la firma de Ianella, el BCRA dispuso un subsidio a los deudores privados de U$S 0,23 por cada dólar de deuda. 

Un año después, luego de la Guerra de Malvinas, Bignone asumió la conducción de la cúpula militar. José María Dagnino Pastore remplazó a Sigaut en Economía, y Cavallo desembarcó en el Central, tras la salida de Ianella. Como vicepresidente de esa entidad fue designado Rodolfo Clutterbuck, dueño de la empresa Alpargatas SA, una de las beneficiadas por la estatización de los pasivos. 

Cavallo estuvo sólo 59 días en el cargo, pero le bastó para modificar el régimen de seguros de cambio, con el fin de “mejorar el perfil de la deuda financiera externa privada a la vez que procurar atenuar los perjuicios que provocaron a prestatarios locales”, sostuvo el ex ministro. Sin embargo, Basualdo remarcó que este nuevo mecanismo “no anuló el anterior, sino que fue otra alternativa para los deudores externos privados.” 
El economista Gonzalo Guilardes explicó didácticamente la medida dispuesta por Cavallo: “Le aseguraba a las empresas privadas endeudadas en dólares comprar un dólar más barato. Si esa moneda valía 100 y él se lo vendía a los endeudados a 50, ¿quién pagaba la diferencia? El Central. Fue una licuación del pasivo de los privados a costa del erario público.” 

A pesar de las acusaciones en su contra, Cavallo niega toda responsabilidad e incluso se victimiza. En diálogo con Tiempo, el ex ministro de Economía de Carlos Menem y la Alianza sostuvo: “Es una verdadera infamia que se me siga atribuyendo la decisión de estatizar la deuda privada, porque yo no fui quien la decidió” (ver entrevista aparte). 

Es cierto que la operación se concretó con su sucesor en el BCRA, Julio González del Solar, que el 17 de noviembre de 1982 dictó la Comunicación A251, titulada, sin eufemismos, “transformación de la deuda externa privada en deuda pública”. Pero el propio Cavallo admitió su responsabilidad en ese proceso en uno de sus libros. En la página 62 de Economía en tiempos de crisis, aseguró: “Cuando me acusan de haber echado sobre las espaldas de los ahorristas la deuda de las empresas, omiten decir que al menos yo lo hice uniformemente.” En la página 126, Cavallo habla de “la licuación de pasivos que dispuse, siendo presidente del Banco Central, entre julio y agosto de 1982”. Allí expone los seguros de cambios propuestos por su antecesor, Sigaut, y comenta: “Fueron mucho más generosos que los que reglamenté mediante la circular A137.” Y en la página 128 del mismo libro, sostiene: “El que soluciona el problema en general se arriesga a que lo acusen, como me ocurrió a mí, de ser responsable de todas las cosas malas.” 

Pero el “problema en general” estuvo lejos de solucionarse. El mayor crecimiento de la deuda externa en dictadura se dio cuando se aplicó el régimen de seguros de cambio de Ianella y Cavallo. Sólo en ese período, la Argentina engrosó la cifra en 10 mil millones de dólares. 

Pese al intento de Cavallo por desligarse, el juez Jorge Ballestero, que investigó en la causa Nº 14.467 el crecimiento de la deuda bajo el gobierno militar, determinó en un fallo del año 2000 que el pasivo del sector privado se hizo público a través de los mencionados seguros de cambio. “Empresas de significativa importancia y bancos privados endeudados con el exterior –sostiene el dictamen–, socializando costos, comprometieron todavía más los fondos públicos con el servicio de la deuda externa a través de la instrumentación del régimen de seguros de cambio.” 

Además, el juez determinó que en muchos casos las empresas ni siquiera pagaron los créditos obtenidos, que debían ser abonados al Estado. Sin embargo, los funcionarios estatales jamás reclamaron ese dinero. Así, según las pericias, “con fondos del Tesoro Nacional se cancelaron obligaciones de varias empresas privadas en distintas monedas”, pero ni el BCRA ni el Banco Nacional de Desarrollo “iniciaron actuaciones judiciales para el recupero de las sumas”. 

Por si fuera poco, en el listado de compañías favorecidas aparecen algunas asociadas a la Fundación Mediterránea, un think tank liberal nacido al calor del menemismo, que tuvo a Cavallo entre sus fundadores. Algunas de esas firmas son Alto Paraná SA, Sevel, Astra, Pérez Companc, Banco Galicia, Banco Francés, Grupo SADE, IBM, Industrias Metalúrgicas Pescarmona, Banco Supervielle y Fiat. A fines del ’83, estas once corporaciones sumaban un total de 1779 millones de dólares de deuda. 

“Este gran negociado lo manejó Cavallo, que en un tiempo muy breve produjo una transferencia de riqueza monumental hacia los empresarios”, aseguró Cafiero, quien a través de sus trabajos pudo establecer que “muchos de los préstamos que se efectuaron, en realidad, eran autopréstamos hechos por las empresas deudoras”. En ese sentido, Olmos Gaona agregó: “Con los seguros de cambio, las firmas privadas comenzaron a endeudarse ficticiamente para hacer un gran negocio.” 

Así, el empresariado no sólo fue favorecido con lo dispuesto por el BCRA, sino también con los escasos controles sobre la actividad financiera. El juez Ballestero detectó infracciones a la ley penal cambiaria, confusión entre deudor y acreedor, sumas no ingresadas al país, anomalías en la concertación de seguros de cambio, aportes de capital encubiertos como préstamos financieros, subfacturaciones y autopréstamos. 

Entre las entidades acusadas de realizar esta última maniobra estaban Cargill, Selva Oil, Sideco Americana, Socma, Suchard Argentina, Celulosa Jujuy, Ford Motors Argentina, Sudamtex, Textil Sudamericana y Renault. 
Otras irregularidades fueron atribuidas a Cementos NOA SA que, de acuerdo con la causa, de los 50 millones de dólares que acusaba en concepto de deuda con bancos en el exterior, “sólo ingresaron al país 6.169.086, es decir el 12,20%, entregado por el Banco Exterior de España para la compra de maquinarias. El resto adeudado, más de 44 millones de dólares, jamás ingresó y debió ser asumido por el Estado.” 

Pese a los intentos por condenar a los responsables de esta gran estafa, la causa judicial se cerró en 2000, sin condenas. Apenas hubo, por un tiempo, un procesado: Martínez de Hoz. Después de su contundente fallo, Ballesteros se limitó a enviar una recomendación al Congreso de la Nación para que determine a los posibles culpables, algo que nunca sucedió. 

A fines de 2011, en el marco de un nuevo expediente abierto en 2005, el fiscal Federico Delgado presentó un escrito para volver a investigar la estatización de la deuda privada “en la que habría intervenido el entonces titular del Banco Central y luego ministro de Economía menemista y de la Alianza, Domingo Cavallo”. 

Delgado señaló, además, que los privados “se beneficiaron progresivamente con los regímenes de seguros de cambio instaurados, a partir de 1981, por el BCRA”. El fiscal planteó la evaluación del inicio de acciones de reparación no sólo contra funcionarios públicos sino también contra empresas. 
Hasta ahora, este pedido no tuvo ninguna respuesta, y de esa forma, a los millones estatizados por la dictadura, se sigue sumando otra deuda: la de la justicia.
 





Olmos Gaona: “Fue todo una gran estafa” 

Menem 

Alejandro Olmos Gaona es historiador e hijo del homónimo periodista fallecido que impulsó la causa penal por el origen ilegítimo de la deuda externa argentina, en 1982. Olmos Gaona demandó a un centenar de empresas que se beneficiaron con la estatización. 

–¿Cómo logró la Junta Militar estatizar la deuda privada? 
–Principalmente, a través de los seguros de cambio, establecidos durante la Presidencia de Domingo Cavallo al frente del Banco Central. Permitían que una empresa privada se endeudara con el exterior a un dólar uno a uno. Cuando esa moneda subía y la empresa debía pagar su deuda, el Estado se hacía cargo de la diferencia. Con este mecanismo, los privados comenzaron a endeudarse ficticiamente para hacer un gran negocio. 

–¿Cómo perjudicó al pueblo argentino esa maniobra? 
–Cuando se van los militares, la deuda externa era de más de 45 mil millones de dólares. De ese monto global, la deuda privada era exactamente la mitad: 23 mil millones. 

–¿Quiénes fueron los principales beneficiados? 
–Socma y Sevel del Grupo Macri, Techint, Papel de Tucumán, Celulosa Argentina, entre otros. No es que el Estado se hizo cargo de las deudas porque estas empresas se iban a la quiebra. Estos sinvergüenzas fraguaron créditos, fue un festival de autopréstamos e ilícitos diversos. Una gran estafa. 

–¿Cómo se detectó? 
–Por ejemplo, cuando los investigadores hicieron una auditoría de Renault Argentina, vieron que su deuda era de 10 o 12 millones de dólares y que no debía ser pagada por el Estado, ya que una parte era deuda que tenía la casa Renault Argentina con su casa matriz en Francia. Es decir, había confusión entre deudor y acreedor: eran la misma cosa. Había otro préstamo que también era inverosímil, porque no era admisible que Renault le hubiese pedido al Barclays Bank 6 millones de dólares, cuando en ese mismo banco tenía depositados, a plazo fijo, más de 80 millones de dólares. En fin, los auditores vieron que todo era trucho. 

–Esa deuda privada que fue estatizada, ¿se siguió pagando? 
–Claro. Fue incorporada al patrimonio del Estado y siguió reciclándose permanentemente. 

–¿No se puede accionar contra los responsables? 
–Es lo que me pregunto. ¿Por qué el gobierno no llama a esta manga de delincuentes, como Franco Macri, y les dice que el Estado ha venido pagando una deuda suya desde 1983? Deben devolver la plata que pagamos todos. 

–Cavallo asegura no tener responsabilidad. ¿Qué opina? 
–Que Cavallo tiene mala memoria, porque la Fundación Mediterránea, que él integró, está compuesta por gran parte de los que se beneficiaron con la estatización de la deuda. Él dijo algo que es cierto: que no fue quien directamente estatizó la deuda porque no estaba al frente del Banco Central. Pero también es cierto que durante la época de Cavallo se implementaron los seguros de cambio. Toda esa operatoria salió de la matriz Cavallo. Y esa misma matriz se sostuvo en el menemismo.
 





Cavallo y la Junta Militar 

Domingo Cavallo ingresó al Ministerio del Interior en abril de 1981, como secretario técnico y de coordinación. Fue dos años después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos certificara que en la Argentina se aplicaba el terrorismo de Estado. 

En julio de 1982, Cavallo llegó al Banco Central. Por entonces, en una conferencia en la Fundación Mediterránea, el joven economista cordobés aseguraba a los empresarios: “Nos encontramos con un gobierno que está cumpliendo la importante misión de llevar al país en la dirección de su institucionalización en lo político y que está tratando de resolver los problemas económicos.” Cavallo hablaba del gobierno de Reynaldo Bignone, el mismo que dictó la Ley 22.924 de autoamnistía para dirigentes de la dictadura, y que promulgó el Decreto 2726/83, que ordenó la destrucción de documentación sobre desaparecidos.
 





El ex ministro dice que no tuvo nada que ver con la estatización 

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Distintos economistas e investigadores consultados por este diario coincidieron en señalar a Domingo Cavallo, presidente del Banco Central en dictadura, como uno de los responsables de la estatización de la deuda externa privada, pese a que él lo niega. 

El ex ministro de Carlos Menem y Fernando de la Rúa accedió a contestar tan sólo uno de los varios correos electrónicos remitidos por Tiempo a su oficina en la Universidad de Yale, con las preguntas y respuestas que se reproducen a continuación. Cuando este diario le envió una segunda tanda de consultas, acerca del modelo económico de los militares y su rol en dicho proceso, Cavallo no volvió a contestar. Como en otras oportunidades, intentó desligarse de toda responsabilidad y acusó al periodismo. “Siguen abonando la mentira que en 1984 instaló el diario El Periodista. Entre paréntesis, ese diario jugaba en aquella época el mismo rol que hoy juega Tiempo Argentino”, sostuvo el ex ministro, que también asegura haber sido el primero en denunciar la estatización. 

A continuación, las preguntas que contestó Cavallo antes de llamarse a silencio. 

Muchos investigadores coinciden en señalarlo como uno de los responsables de la estatización de la deuda externa privada. 
–No, no es así. Los seguros de cambio que yo creé en julio de 1982 no perseguían licuar las deudas en dólares. La licuación de pasivos que yo había decidido era para las deudas que se habían indexado por la circular 1050 y el mecanismo fue el control de la tasa de interés. Pero esta licuación no beneficiaba a los endeudados en dólares. 

Como presidente del Central, ¿no podía evitar las renovaciones de los seguros de cambio que venían de mandatos anteriores y que permitieron el fenomenal traspaso de deuda privada al Estado? 
–Los seguros de cambios se liquidan a su vencimiento o se renuevan en base a las nuevas condiciones. No se pueden cambiar retroactivamente para hacerlos más onerosos al que los compró. 

¿Las comunicaciones A136 y A137 del BCRA, emitidas durante su mandato, no significaron un beneficio para las empresas endeudadas? 
–Esas circulares, en el único sentido en que beneficiaban a las empresas, es que si ellas conseguían postergar vencimientos en las condiciones impuestas por la oferta de dólares futuros evitaban tener que soportar la brecha entre el mercado financiero y el mercado comercial que estaba transitoriamente aumentada por efecto de la regulación de tasas de interés que yo había dispuesto. 

¿Por qué estuvo tan poco tiempo al frente del BCRA? 
–Me pidieron la renuncia porque los endeudados en dólares querían que también se licuaran sus pasivos y yo me oponía, porque ello iba a significar una estatización de la deuda privada. Lamentablemente, cuando lograron remplazarme en el Banco Central consiguieron lo que querían y en setiembre de 1982 dispusieron la estatización lisa y llana de la deuda privada
 

sábado, 1 de noviembre de 2014

LA MAYOR ESTAFA FINANCIERA REALIZADA A LOS ARGENTINOS


El viernes 6 de junio, la Cámara Federal porteña sobreseyó por prescripción a 9 implicados en la causa por el Mega-Canje de la deuda que se llevó adelante en 2001. Se trata de 8 ex funcionarios del gobierno de De la Rúa y el banquero internacional David Murdorf que nunca pudo ser llevado a declarar ante la Justicia argentina. En esta causa se investigan las abultadas comisiones que se pagaron a 7 bancos internacionales y, de esta forma, el ex Ministro de Economía Domingo Cavallo quedó como el único procesado.
Los ex funcionarios que fueron sobreseídos son: Federico Struzenegger (ex Secretario de Política Económica), Jorge Baldrich (ex Secretario de Hacienda), Julio Dreizzen (ex subdirector de Financiamiento), Horacio Liendo (ex asesor del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo), Ernesto Marcer (ex Procurador del Tesoro), Carlos Molina (ex Director de la Oficina Nacional de Crédito Público), Norberto López Isnardi (ex Director de Financiación Externa de la Oficina Nacional de Crédito Público) y Guillermo Mondino (ex jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía).

La Convertibilidad: crónica de una muerte anunciada.
En 1991, bajo la presidencia de Carlos Menem y con Domingo Cavallo como Ministro de Economía, se implementó por ley el plan de Convertibilidad. Después de las hiperinflaciones de fines de los años 80, se determinó un tipo de cambio fijo que establecía que un peso sería intercambiable por un dólar. De esta manera el peso argentino se encontraba sobrevaluado, es decir, el dólar era demasiado barato, lo que hacía que todos los productos importados fueran también artificialmente baratos y que, al mismo tiempo, los productos argentinos fueran caros para los extranjeros. Además de las privatizaciones y la contracción del Estado, esta política monetaria fue una de las causas de la acelerada desindustrialización de la Argentina durante la década de 1990.
Para sostener esa paridad cambiaria Argentina debió recurrir en forma indiscriminada al endeudamiento externo. Cuando el radicalismo accede al gobierno de la mano de De la Rúa en 1999, decide sostener la convertibilidad. De esta manera, la necesidad de dólares era cada vez mayor, porque el sobreendeudamiento no se empleó para alcanzar un mayor crecimiento o una mejora en la distribución de la riqueza, sino para sostener un esquema financiero que beneficiaba a unos pocos.

¿Qué fue el Blindaje?
Según el diccionario de la Real Academia Española, el término blindar significa “proteger exteriormente con diversos materiales, especialmente con planchas metálicas, las cosas o lugares contra los efectos de las balas, el fuego, etc.”. La metáfora fue utilizada por el entonces Presidente de la Nación Fernando De la Rúa, su Ministro de Economía José Luis Machinea y las autoridades del Fondo Monetario Internacional. Las planchas en este caso no serían de metal sino de dólares. Corría el mes de enero de 2001 y Argentina recibiría un crédito por 40.000 millones de dólares para “blindar” su economía de los efectos financieros.
Blindaje deuda argentina
El diario aquel día decía: “El directorio del Fondo Monetario aprobó ayer formalmente el blindaje financiero para Argentina, que en total sumará casi 40 mil millones de dólares. El FMI oficializó ayer en Washington que su aporte será de 13.700 millones, de los cuales ya fueron girados 2.100 millones mientras que otros 3.000 millones estarán disponibles la semana próxima. “Esta es una gran noticia para el país. No debemos voltear el optimismo”, aseveró ayer Fernando de la Rúa durante una rueda de prensa convocada en la Casa Rosada, de la que participó el gabinete nacional, lo que da una idea de la trascendencia que el Ejecutivo le da al auxilio financiero. “Hemos eliminado la incertidumbre que había respecto del caso argentino”, aseguró, por su parte, José Luis Machinea.Justamente, el socorro multimillonario fue diseñado con el objetivo de transmitir seguridad de cobro a los acreedores y fue presentado por el Gobierno como el puntapié inicial para la etapa de crecimiento de la economía. A cambio, el Gobierno se comprometió, entre otras cosas, a recortar las jubilaciones futuras y desregular las obras sociales, medidas ya lanzadas por sendos decretos de necesidad y urgencia” (Página 12, 13-01-01).
Del acuerdo participaron los principales actores financieros locales e internacionales: bancos, AFJPs, el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros.
De acuerdo al gobierno de De la Rúa, la inmediata utilización de este préstamo para cancelar los compromisos financieros asumidos por el país, permitiría dar una señal de solidez y seriedad al mercado financiero internacional. La presión de la deuda sobre las cuentas públicas era agobiante, al punto que el Presupuesto Nacional del año 2000 preveía destinar el 20% de los recursos al pago de la deuda externa. Según el FMI, la señal del Blindaje, que consistía en tomar un gigantesco crédito para pagar los créditos previamente asumidos, desataría una lluvia de inversiones externas que fluirían hacia Argentina ante la certeza de que el gobierno estaba dispuesto a pagar sus deudas a cualquier costo. La lógica era clara, era la lógica de la especulación financiera y de la era del sobreendeudamiento en Argentina: primero pagar, para después crecer.
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Pero la lógica del Blindaje era aún más despiadada. A cambio del préstamo de 40.000 millones de dólares el Estado se convertía en un mero pasamanos, ya que ni bien recibía los dólares debía aplicarlos al pago de deudas preexistentes. Las autoridades, por su parte, debían comprometerse a aplicar las clásicas recetas del FMI. Todas estas medidas se enmascaraban bajo tecnicismos tales como “metas fiscales”, “ahorro público”, “racionalización del gasto”, “eficientizar el Estado”, etc. El Blindaje tenía como principales condiciones por parte del FMI:
• Reforma Previsional: eliminar la Prestación Básica Universal y elevar la edad jubilatoria de las mujeres.
• Racionalización de la administración pública: es decir, achicar el Estado.
• Reducción del gasto público: el objetivo era garantizar el equilibrio fiscal. Para eliminar el déficit promulgaron incluso una ley llamada de Déficit Cero. En el segundo semestre de 2001 el gobierno ajustaría el gasto en 4.000 millones de pesos, cifra equivalente al 1,5% del PBI. 2.100 millones de esos 4.000 serían recortados a las provincias. Las otras dos partidas ajustadas serían las prestaciones a la seguridad social (jubilaciones) y los salarios del sector público.
• Reestructuración de la ANSES y del PAMI: se le agregaba la desregulación de las obras sociales.
• Firma por parte de todas las provincias del Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal: congelaría el gasto primario público de la Administración Nacional y Provincial.
Con el objetivo de vigilar de cerca el cumplimiento de estas condicionalidades, el país recibiría periódicamente a la misión del FMI, organismo que tomaba cada vez más control en el diseño, ejecución y revisión de la política económica doméstica.
A cambio de gestionar los nuevos créditos, el FMI no solo tomaba las atribuciones del Poder Ejecutivo, sino que también condicionaba al Parlamento. Para ese entonces, muchas de las reformas impuestas por el FMI habían sido instrumentadas por decreto. Con el objetivo de lograr la inmediata ratificación por parte del Parlamento de esos decretos, el número dos del FMI, Stanley Fischer, señalaba que “Será muy importante que las autoridades de todos los niveles adhieran firmemente a este programa, de forma tal de restaurar la confianza del mercado, volver a un crecimiento alto y proteger la Convertibilidad”.

¿Qué fue el Mega-Canje?
A pesar de haber sido anunciado como remedio a todos los males, pronto quedó claro que el Blindaje no solucionaría los problemas que afectaban a la economía argentina. Por esta razón, las autoridades se embarcarían en otra nueva solución mágica que recibiría el nombre de Mega-Canje, ya con Domingo Cavallo como Ministro de Economía.
El Mega-Canje pretendía aliviar los pagos de intereses y de capital de la deuda externa argentina, canjeando la deuda por una nueva que permitiera pagar en un plazo mayor. Sin embargo, ese canje iba a tener un costo exorbitante e implicaría seguir incrementando la deuda externa. La propuesta, como no podía ser de otra manera, provenía de un banquero: David Mulford, ex secretario del Tesoro de los Estados Unidos, que por ese entonces trabajaba para el banco Credit Suisse First Boston. La propuesta sería recibida con los brazos abiertos por el entonces Ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, y su Secretario de Política Económica Federico Sturzenegger.
A primera vista, la operación parecía sencilla y beneficiosa para el país: se canjeaban 46 tipos distintos de bonos de deuda soberana por 5 tipos de bonos, con vencimientos hasta el año 2031. Sin embargo, la operación aumentó la deuda del país en un volumen inimaginable. El peritaje de la causa judicial por el Mega-Canje realizado por el experto en ingeniería financiera Moises Resnick Brenner sostiene que el país sufrió un perjuicio valuado en 55.000 millones de dólares. Siete fueron los bancos implicados en esta fenomenal estafa, y obtuvieron 150 millones de dólares en comisiones. Los bancos eran: Banco Francés, Santander Central Hispano, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y Credit Suisse First Boston. El ideólogo, David Mulford, cobraría en carácter de comisiones 20 millones de dólares.
Los bancos y las AFJPs aportaban al canje títulos por valor total 27.000 millones de dólares para ser canjeados por los nuevos papeles de deuda del país. Sin embargo, 20.000 de esos 27.000 millones de dólares ya estaban en la cartera de los bancos y las AFJPs. Por lo tanto, las abultadas comisiones que cobraron fueron por hacer de intermediarios financieros ¡de sí mismos!

¿Cuáles fueron los resultados del Blindaje y el Mega-Canje?
Los resultados del Blindaje y el Mega-Canje fueron contundentes. Antes de embarcarse en estas operaciones hacia finales del año 2000, la deuda externa del país ascendía a los 80.000 millones de dólares. Con posterioridad al Mega-Canje, la deuda externa aumentaría hasta los 88.000 millones de dólares y para el año 2003 alcanzaría la friolera suma de 102.000 millones de dólares.
Aún más, antes del Mega-Canje se calculaba que Argentina debía pagar en el período 2001-2031 por los vencimientos de su deuda un valor que alcanzaba los 60.500 millones de dólares. Luego del Mega-Canje, ese valor se incrementaría en un 63% y llegaría a los 98.400 millones de dólares. Además, la deuda pública total pasaría de los 124.400 millones de dólares a los 126.600 millones de dólares. Por su parte, los intereses de la deuda treparían de los ya impagables 82.300 millones de dólares hasta los 120.700 millones de dólares.
Conocemos hoy cuál fue el fin de esta historia. La deuda externa impagable se renegoció una y otra vez con un único resultado: el crecimiento exponencial de los montos adeudados. Mientras tanto, el papel del Estado se reducía hasta convertirse casi exclusivamente en una máquina de pagar los intereses y capital adeudado, sin que hubiera espacio para ninguna otra política económica. Los desesperados intentos para sostener a la Convertibilidad implicaban cada vez mayores intereses y deuda, y cada vez más condicionamientos para Argentina.
En diciembre de 2001 estalló la crisis más grande de nuestra historia, dejando en claro que lógica del sobrendeudamiento neoliberal sólo trajo a nuestro pueblo miseria, desempleo, desindustrialización, estancamiento y exclusión social.
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 El reclamo de los fondos buitre
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domingo, 12 de octubre de 2014

La gran estafa de Greenpeace

La gran estafa de Greenpeace

La gran estafa de esta ONG internacional

Greenpeace afirma en sus estatutos:
Esto es lo que publicitan en España, al igual que en el resto de oficinas nacionales y regionales asentadas por todo el mundo. Pero lo que no nos cuentan es que reciben donaciones de “Fundaciones sin Ánimo de Lucro” de grandes corporaciones multinacionales del petroleo, comunicación y de la fabricación automotriz.
En Europa es difícil, por no decir imposible, lograr conocer algún dato certero de su financiación, por ello nos vemos obligados a trasladarnos a EE.UU. para conseguir aquello que estamos buscando, puesto que allí las leyes se legislan de forma diferente y nos pueden ayudar a encontrar datos tangibles e irrefutables de lo que exponemos a continuación.
Greenpeace funciona a través de varias formas jurídicas en EE.UU.:

GPUSA (Greenpeace USA)

  • GREENPEACE FUND INC.
  • GREENPEACE FUND
  • GREENPEACE INC.
Greenpeace USA tiene su sede en el 702 H Street, NW, Suite 300, Washington, D.C. 20001, al igual que Greenpeace Fund (forma jurídica de Greenpeace USA), y en la que nos vamos a centrar como hilo conductor de su financiación.
Greenpeace Fund en su web oficial deja bien claro que:
Empecemos a destripar su financiación con datos comprobables:

IRS FORM 990-PF

Para llegar a conocer qué empresas multinacionales financian a Greenpeace y con qué cuantía la benefician, vamos hacer uso de la legislación en EE.UU., que obliga a las Fundaciones Privadas sin Ánimo de Lucro pertenecientes a éstas y afincadas en su país, a presentar anualmente de forma pública, la fiscalidad de los pagos de todas estas donaciones que realizan a múltiples Organizaciones Sociales e impuestos a la Hacienda Pública, tanto gastos como ingresos; puesto que con sus donaciones desgravan cientos de millones de dólares al año.
¿Dónde podemos encontrar estas donaciones? en los IRS Form 990-PF (Return of Organization Exempt From Income Tax)
Los archivos oficiales “IRS Form 990-PF” de la Hacienda Pública del Gobierno de los EE.UU., que aparecerán en las siguientes tablas, están enlazados para descargar, y por si generase alguna duda… se indica la página concreta del PDF donde aparecen las cantidades con las que han financiado a Greenpeace.
Greenpeace estafa Realograma

DE QUIÉNES SE LUCRA GREENPEACE

Rockefeller Brothers Fund:

Rockefeller Brothers Fund logo
Es bien conocido que John D. Rockefeller fue quien fundó Standard Oil, empresa petrolera declarada ilegal por su monopolio mundial, dividiéndose posteriormente en 34 empresas, controladas por la Familia Rockefeller. La más conocida de ellas esExxonMobil Corporation, ya que es la multinacional petrolera más influyente del planeta. Además los Rockefeller son accioniostas de muchas otras empresas petroleras…
También bancos como la JP Morgan Chase & Co (Chase Manhattan Bank) o la City Bankpertenecen a los Rockefeller.
Con lo cual, el oro negro de la Familia Rockefeller, ha estado financiando a Greenpeace durante al menos 8 años consecutivos, con la no despreciable cifra de $1.150.000 y que exponemos a continuación en esta tabla:
AñoImportes Donados a Greenpeace FundDocumento IRS Form 990-PF – Descarga
2001$50.000 + $150.000 + $100.000 + $75.000 = $375.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 179descargar
2002$75.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 174descargar
2003$75.000 + $50.000 = $125.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 92descargar
2004$50.000 + $75.000 = $125.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 98descargar
2005$75.000 + $25.000 = $100.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 152descargar
2006$75.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 159descargar
2007$75.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 162descargar
2008$75.000 + $75.000 = $150.000Rockefeller Brothers Fund Pág. 152descargar
Esto sólo revisando 8 años…

Turner Foundation, Inc.:

Turner Foundation logo
Robert Edward Turner III (Ted Turner) es un magnate de los medios de comunicación, dueño de la AOL Time Warner, que gestiona entre otras a la TNTCNNWarner Bros,New Line CinemaWarner Music Groupetc.Ted Tuner creó esta fundación sin ánimo de lucro para desgravar impuestos, entre otros muchos intereses, y a lo largo de estos años ha financiado sistemáticamente a Greenpeace de la siguiente manera y expondremos tres ejemplos:
AñoImportes Donados a Greenpeace FundDocumento IRS Form 990-PF – Descarga
1999$150.000Turner Foundation, Inc. Pag. 28descargar
2000$50.000Turner Foundation, Inc. Pag. 36descargar
2001$50.000 + $150.000 + $50.000 = $250.000Turner Foundation, Inc. Pag. 52descargar
Recordemos, como curiosidad, que cuando Greenpeace realiza una acción, la primera cadena de televisión que divulga las imagenes es la CNN; “casualmente” siempre hay un intrépido técnico de dicho canal en el momento exacto, en el lugar idóneo, con su cámara al hombro dispuesto a grabar las mejores improntas… y a veces son tan profesionales que les da tiempo de montar la dolly y hacer un elegantísimo travelling… Sigamos adelante.

Marisla Foundation o Homeland Foundation:

Getty logo
¿Quién dijo que Greenpeace le hacía ascos al petroleo?… no les bastaba con el preciado oro negro de los Rockefeller, que fueron a buscar a los Getty, fundadores de la Marisla Foundation.
Como anécdota citaremos la mítica frase que nos legó, sintetizando su vida, J. Paul Getty, dueño de la petrolera Getty Oil (actualmente Lukoil):
«¿Mi receta para hacerme rico? Levantarme temprano, trabajar hasta tarde y encontrar petróleo.
Este hombre tan sufrido financió a Greenpeace, mediante su fundación sin ánimo de lucro, con las siguientes cantidades:
AñoImportes Donados a Greenpeace FundDocumento IRS Form 990-PF – Descarga
2001$100.000The Marisla Foundation Pág. 43descargar
2003$100.000The Marisla Foundation Pág. 45descargar
2004$50.000The Marisla Foundation Pág. 70descargar
2006$60.000The Marisla Foundation Pág. 46descargar
2007$75.000The Marisla Foundation Pág. 58descargar
2008$75.000The Marisla Foundation Pág. 53descargar
En cuestión de 6 años aleatorios, hemos sumado la abultada cifra de $460.000 donados a la fundación por otra gran compañía petrolera, y luego van tan orgullosos en sus Rainbow Warriors de vela, para contribuir con el medio ambiente, consumiendo el mínimo de carburante para no contaminar…
NO COMMENT

Charles Stewart Mott Foundation:

Charles Stewart Mott Foundation logo
Charles Stewart Mott fue un líder industrial en Flint, Michigan; superintedente de laWeston-Mott Co., compañía perteneciente a su tio Fred Mott. Tras una invitación de su amigo Billy Durant para mover la compañía a la ciudad de Flint, se asociació con Buick Motor Company, y se convirtió entonces en el socio original en la creación de la General Motors Corporation, siendo el Vice-Presidente de la misma, y a su vez el Jefe del Comité Asesor de la GM en su sede de Detroit, sirviendo en la Junta Directiva hasta su muerte.
General Motors, es la es la primera compañía productora de automóviles y camiones, con 9.025 millones de unidades vendidas en todo el mundo durante el año 2011, correspondiente a la cuota de mercado del 11,9% de la industria automotriz a nivel mundial. Extendiendo su producción a 31 paises y vendiendo sus vehículos a través de marcas tan conocidas como OpelCadillacGM DaewooChevroletBuick, etc.
La Charles Stewart Mott Foundation financió en el año 2002 (por poner un año…) a la Organización de Greenpeace, en este caso la rusa, “Stichting Greenpeace Council”, con la siguiente cantidad:
AñoImportes Donados a Greenpeace FundDocumento IRS Form 990-PF – Descarga
2002$49.000Charles Stewart Mott Foundation Pag. 244descargar
Con sólo analizar los datos de algunas fundaciones puestas sobre la mesa, vemos cómo de rentable es montar una organización activista de primera línea, como es el caso de Greenpeace; sin ningún tipo de prejuicio… se han embolsado lo inconfesable.

¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?

Si para los grandes Lobbies internacionales Greenpeace es “una grave amenaza para su existencia”, ¿por qué dan de comer al enemigo?… fácil respuesta: CONTRA-PUBLICIDAD.
¿Qué es la contra-publicidad?: una de las técnicas de marketing más efectivas.
Greenpeace ballena Realograma
Os lo explicaremos con un ejemplo práctico:
Si una empresa multinacional se dedica a la caza de ballenas, y sabe que por su actividad genera cierta incomodidad ética, la empresa activa este mecanismo de marketing agresivo llamado contra-publicidad, antes de que surja alguna propuesta de ley impulsada por la presión pública.
Esta estrategia de marketing se centrará en evidenciar la masacre de ballenas, utilizando el eco mediático, mediante la intrusión de una organización activista de fácil portada, como es en este caso Greenpeace.
En contraposición consigue acallar las conciencias de la opinión pública e incitarla al inmovilismo social; provocando como objetivo final la inmediata reflexión:
“YA HAY ALGUIEN LUCHANDO POR MÍ”
Mientras tanto, gran parte de la población mundial permanece en su sofá delante de la TV, viendo en las noticias imágenes de la épica heroicidad de activistas engañados por la misma organización, que luchan con ideales reales, arriesgando su integridad física por defender los derechos globales para un bienestar común.
De esta manera estos grandes lobbies, títeres entre bambalinas, logran conseguir que la opinión pública generalista (que es en última instancia a quienes les interesa llegar) realice su lavado de conciencia y crea que forma parte de un logro social con activismo pasivo de sofa, para que en la sucesiva noticia, sea bombardeada con imágenes anodinas de una Paris Hilton posando en el fotocol de alguna discoteca en Honolulu.
Por consiguiente, el ciudadano no es capaz de digerir la noticia anterior (masacre de ballenas) y lo que es peor, termina olvidándola.
Este efecto tántrico de aborregamiento, como es lógico, lo consiguen mediante la indispensable herramienta de los medios de comunicación (ej: CNN), a quienes les encomiendan empaquetar bien el producto final, con impactantes imagenes inéditas que vomitar sobre la opinión pública mundial… y mañana… nadie se acuerde.
Vemos entonces cómo corporaciones multinacionales, para hacer efectiva esta dantesca estampa, se hacen valer de sus fundaciones sin ánimo de lucro, contratando los servicios de forma indirecta a este tipo de organizaciones opacas, como es Greenpeace.
Estas suculentas donaciones, añadidas a las realizadas por los incautos benefactores del populus/ populi, les permiten armarse de buques insignia (Rainbow Warriors), facilitándoles surcar los océanos y sustentar su estructura piramidal.
No olvidemos las desorbitadas nóminas anuales de algunos directivos de Greenpeace, como fue el caso del conocido ecolojeta John Pasacantando (Ex Director Ejecutivo de Greenpeace USA).
Rainbow Warrior Realograma
El Rainbow Warrior en el puerto de Génova. Autor: Davide de Bologna
El ¿para qué? es obvio: para seguir su indiscriminada actividad sin mayores obstáculos.
Los balleneros siguen su cruzada de sangre contra los indefensos mamíferos, las petroleras siguen exprimiendo los recursos naturales, entre tantos y tantos desastres que se gestan cada día.
Y aún por encima, con este mecanismo de marketing, las multinacionales consiguen desgravar anualmente cientos de millones de dólares con sus donaciones… una eficaz arma de doble filo.

ORGANIGRAMA MUNDIAL DE GREENPEACE

Greenpeace estafa organigrama RealogramaGreenpeace Internacional tiene su sede en Ottho Heldringstraat 5, 1066 AZ Amsterdam, Países Bajos, y está conformada por:
Una demostración más de que GPUSA (Greenpeace Fund) pertenece a Greenpeace Internacional, al igual que el resto de las franquicias asentadas por todo el mundo.
En la web oficial de Greenpeace USA lo comentan con toda normalidad:
Recordemos que Greenpeace Fund (GPUSA) da apoyo financiero al resto de oficinas mundiales a traves de Greenpeace internacional, como exponíamos al inicio del artículo.
“Mismo perro con distinto collar”, si subvencionas a una estás subvencionando a todas…
Greenpeace fraude Realograma

GREENPEACE: GRAN ESTAFA – VISIÓN DESDE ESPAÑA

Como bien os contábamos al inicio, en Europa es difícil encontrar datos relevantes, pero si estáis interesados en conocer la financiación de Greenpeace en España os dejamos los siguientes datos:
Greenpeace España expone sus cuentas de forma pública anualmente, pero no especifica de dónde vienen exactamente sus ingresos y donaciones, ¡dato importante!
Sus cuentas están auditadas por una empresa privada llamada “Reclusa Auditores, SL.” y ésta nos dice que los gastos, ingresos, patrimonio, etc. de Greenpeace España son los que son, sin mostrarnos desde qué cuentas se transfieren esos fondos a la organización.
Como ejemplo os pasamos este enlace de descarga con las cuentas del 2010 de la organización en España: “Informe ANUAL 2010 en pdf” (podéis ir directamente a las páginas 52 y 53).
No sé que opinaréis vosotros, pero más que un informe de cuentas serio parece un simple panfleto propagandístico.
En España la ley no les obliga a hacer públicos los datos de su financiación y menos a mostrar desde qué cuentas se transfieren sus donaciones, a lo cual ellos bien se han acogido. Pero sería más productivo para su imagen y honor mantener una verdadera transparencia. Al fin y al cabo, ¿no son una organización sin ánimo de lucro? ¿A qué tienen miedo?
Greenpeace España afirma en sus estatutos que para su creación realizaron lo siguiente:
Con lo cual, ya conocemos de dónde viene parte de su financiación en España.
Conclusión: afirmamos que Greenpeace es una estafa a nivel mundial.

¡IMPORTANTE ACLARACIÓN!

Para todas aquellas personas que tengan dudas a la hora de revisar los IRS Form 990-PF remarcamos que:
Greenpeace Fund no es la abreviación de Greenpeace Foundation.
Y volvemos a repetir:
Es a Greenpeace Fund a quien subvencionan las empresas multinacionales con suculentas donaciones, tal y como aparecen en los archivos oficiales que os facilitamos.
¡Por favor!, no confundir Greenpeace Fund (GPUSA) con Greenpeace Foundation. Ésta última no está “afiliada” a Greenpeace USA, o al menos eso proclama en su web:
Desconocemos de dónde le viene la financiación a esta organización. Si bien es cierto que existe una ambigüedad en la desvinculación entre ambas, puesto que Greenpeace Foundation (que no Greenpeace Fund) y Greenpeace Internacional trabajan conjuntamente en acciones y citamos literalmente:
Somos conscientes de que esta afirmación expuesta en su web en el apartado “About Greenpeace/ gpMovement”, podría suponer otro foro de debate al cual no vamos a entrar en este artículo. Consideramos que no es relevante para nuestro argumento inicial y sólo lo citamos como mera aclaración.