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lunes, 6 de julio de 2015

La gran jugada democrática de Syriza


Llora la Merkel, Lagarde y todo el poder fáctico concentrado del mundo. Los pueblos están encontrando el camino para romper la hegemonía del neoliberalismo y construir la suya propia.

La gran jugada democrática de Syriza

“Grecia ha elegido el peligroso camino del populismo”, gritan los medios de comunicación occidentales y sus repetidores a nivel global, Clarín y La Nación incluidos.

La desesperación es grande y se entiende: Grecia acaba de dejar abierta la puerta a que otros países vayan al choque con el FMI y los demás buitres financieros que dominan el mundo en la actualidad. Desde la Revolución Rusa, es la primera vez que el poder fáctico de tipo económico en Europa se ve tan amenazado por los pueblos.

Ahora bien, no podemos soslayar el genio político que se esconde entre el torbellino de información que nos llega desde Atenas. El frente Syriza, liderado por Alexis Tsipras, ha logrado condensar el apoyo popular masivo que le había sido negado en las elecciones que ganó hace unos pocos meses. ¿Cómo? Es fácil, aunque no se vea claramente.

Tsipras ganó las elecciones en enero de este año con alrededor del 34% de los votos. Syriza llegó entonces débil al gobierno, sin mucha legitimidad, en una situación parecida a la que enfrentó Néstor Kirchner en el 2003, cuando su contrincante innombrable renunció al ballotage y dejó al Frente para la Victoria con un pobre triunfo del orden del 22%. De haberse realizado la segunda vuelta electoral en aquella ocasión, por el efecto Le Pen que provocaría el rechazo a la figura del riojano, Kirchner hubiera sido ratificado con más del 60%, quizá más. Para eso sirve el ballotage: para legitimar al ganador con amplia mayoría.

Con esa debilidad indisimulable, Tsipras tuvo que hacer acuerdos incómodos para poder gobernar. Fue necesaria una alianza con los nacionalistas de derecha para alcanzar una mayoría apretada en el Congreso, condición necesaria en el sistema parlamentario que existe en casi toda Europa.

Y aquí aparece el genio: a meses de su precaria elección, Tsipras utilizó la cuestión de las negociaciones con la Troika neoliberal para darse un baño de legitimidad democrática y asegurarse, de este modo, la gobernabilidad que le venía esquiva. Llamó a un referendo popular en el que las opciones reales eran “Sí” o “No” a la consigna “¿Está Ud. de acuerdo con el proyecto de país de Syriza/Tsipras para Grecia?”

Esto fue lo que votaron los griegos hoy. Y Tsipras ganó con más del 60%, tuvo su ballotage tan deseado, algo que no existe en los parlamentarismos, porque están diseñados precisamente para parir gobiernos débiles que se puedan manipular o derrocar fácilmente desde el poder fáctico económico.

En una palabra, el genio político de Tsipras impuso las reglas del presidencialismo (sistema que utilizamos los americanos) en pleno parlamentarismo europeo. Los terminó metiendo a todos en el bolsillo en cinco meses, y ahora va a gobernar con una fuerza que no tenía al ser electo en enero.

El neoliberalismo murió y es ahora cuestión de enterrarlo. Y con él morirán también los sistemas políticos pensados para despojar a los pueblos del poder real. Con Chávez, Néstor, Evo Morales, Lula, Correa y ahora Tsipras estamos pariendo un mundo nuevo, un mundo diferente que es posible. Todo parto supone dolor y aquí no será diferente. Pero el resultado será una hermosa criatura que será la herencia de nuestra generación a las generaciones futuras.

miércoles, 22 de abril de 2015

La revolución en México se acerca de la mano de "morena"

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En México está ganado impulso el partido Movimiento de Regeneración Nacional, más conocido por su acrónimo Morena. El profesor John Ackerman opina que ese partido de protesta tiene gran potencial porque intenta "congregar el espíritu revolucionario".
Los últimos acontecimientos con los 43 normalistas en el estado de Guerrero, entre otros problemas, impulsaron el levantamiento de la indignación popular en México, subraya el escritor y catedrático John Ackerman en una entrevista con Max Keiser.
"Hay un importante foco de protesta popular" en México, que con el tiempo puede ser más fuerte aún que Syriza en Grecia o que Podemos en España, sostiene. En el contexto de esa "revolución mexicana", habla sobre el movimiento de izquierda Morena, reconocido como partido político en 2014.
"Si Morena consigue crear un movimiento verdaderamente importante con miras a conquistar el poder, México podría ser un ejemplo de poder popular aún mejor que Grecia o España, porque estos dos últimos países pertenecen a Europa y como tales no tienen esa larga tradición de resistencia contra el colonialismo. Tampoco tienen una revolución como la mexicana en 1910 (...) con una de las constituciones más avanzadas de la época", dijo.
Morena surgió en 2011 como asociación civil y fue fundado por el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. A mediados de 2014, el Instituto Nacional Electoral lo reconoció oficialmente como partido político.
"Morena lucha por construir un México plural, incluyente y solidario (...) Un país libre y soberano, verdaderamente independiente, que participe en la globalidad sin rendirse a los imperios", reza el programa del partido.

viernes, 20 de marzo de 2015

Para derrotar a Syriza están dispuestos a destruir la UE

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Los mismos responsables de ese gran fracaso económico y social que ha sido y es la gestión de la crisis en Europa están empezando a mostrar que con tal de derrotar políticamente al único partido que, con responsabilidades de Gobierno, pone en cuestión sus políticas -Syryza- no les importa hacer entrar a la UE en un camino que puede llevar a su destrucción.
En la mañana del viernes 20, segundo día de la cumbre del Consejo Europeo, nos desayunamos con la noticia del fracaso de la reunión de la “minicumbre” del Consejo que ha reunido a Merkel, Hollande y los máximos responsables de todas las instituciones de la UE con Alexis Tsipras. Los presidentes del Consejo, la Comisión y el Eurogrupo han sido los encargados de formular en una breve nota, escrita en los habituales términos ambiguos y diplomáticos, lo que los portavoces oficiosos han transmitido a la prensa como un nuevo ultimatum al gobierno griego: o se presenta, en los próximos días, una “lista completa de reformas específicas” o los fondos prometidos en la reunión del Eurogrupo del 20 de febrero no se librarán a Grecia. Esto  significaría la suspensión de pagos y, en la mentalidad de un número creciente de irresponsables mandatarios europeos, la salida de Grecia del euro.
Además, los filtradores habituales han distribuido a los medios de comunicación una nota interna del Eurogrupo en la que se acusa al gobierno griego de nada menos que “torpedear el acuerdo para ampliar el rescate”. Los argumentos principales esgrimidos para justificar tal aserto no tienen desperdicio: se le acusa de maltratar a los funcionarios de la troika por pretender que las negociaciones se produzcan a nivel político, y de aprobar una ley para paliar la grave crisis humanitaria sin haberla consultado con ellos.
Es decir, pocos días después de las “confesiones de Jean Claude Juncker” en las que el presidente de la Comisión afirmó que habría que pedir perdón a los pueblos griego, portugués e irlandés porque la troika “había ofendido a su dignidad” mandando a simples funcionarios a negociar con ministros de sus gobiernos y, lo que es mucho más grave aún, reconoció que esos funcionarios no tenían ningún mandato de la Comisión Europea porque en las reuniones del Colegio de Comisarios “nunca se habló de la troika”, el Eurogrupo transforma en amenaza los plañideros argumentos de los “hombres de negro”.
Pero lo que pone más de manifiesto el nivel de insensibilidad política y moral de los responsables del Eurogrupo es su pretensión de convertir en motivo de denuncia que el gobierno griego haya aprobado una ley para paliar el estado de emergencia humanitaria, actuando así contra los significativos focos de hambre y frío que sufren los sectores más desfavorecidos de su población y contra la exclusión de la asistencia sanitaria de la seguridad social de los tres millones de griegos más pobres. Lo que quieren ocultar los responsables políticos de las instituciones de la UE y de los gobiernos nacionales -de Merkel a Rajoy pasando por casi todos los demás-, cuando reiteran una y otra vez que lo que tiene que hacer Grecia es “cumplir sus compromisos”, es que buena parte de dichos compromisos son los que directamente o indirectamente han llevado a esa situación de emergencia humanitaria.
Porque entre los compromisos que figuran en los memorandos que la troika impuso a Grecia están la exclusión sanitaria de casi un tercio de la población griega, la anulación de los convenios colectivos y la rebaja unilateral de los salarios -violando la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y los convenios fundamentales de la OIT-, por no hablar de una política fiscal cuyas consecuencias no podían ser otras que el hundimiento de la economía griega y el agravamiento del problema de la deuda. Esto es lo que quieren obligar a mantener al gobierno de Syriza, quienes le denuncian por preocuparse de paliar la situación de los griegos que pasan hambre y frío y no pueden acudir a un hospital de la Seguridad Social.
Pero las confesiones de Juncker permiten ir, a mi juicio, más allá del refuerzo de los argumentos de denuncia sobre la ilegitimidad de un organismo, la troika, que no tiene soporte legal alguno en los tratados de la UE, ilegitimidad que se proyecta sobre sus actos, es decir, sobre los compromisos impuestos a gobiernos legítimos. Sus confesiones cuestionan la legalidad misma de los actos. ¿Son legales los actos aprobados en nombre de la Comisión Europea cuando estos no son ni siquiera tratados por ella ni existe, por lo tanto, acta alguna que refrende los mandatos que ejecutaron según su libre albedrío sus altos funcionarios?
Todas estas cuestiones parecen importar poco al numeroso plantel de políticos europeos, capitaneados por quienes mandan de verdad en Europa -Merkel y Schäuble-, que, ante todo, no quieren que el gobierno de Syriza pueda ponerles en evidencia del fracaso en su gestión de la crisis, evidencia constatada por los hechos y por las opiniones de muchos académicos y expertos nada sospechosos de izquierdismo. Y menos aún -y esto se palpa en las posiciones más enconadas contra Grecia que adoptan primeros ministros como Rajoy o Passos Coelho- que los logros de Syriza en favor del pueblo griego, pero también en favor de una proyecto de UE distinto del neoliberal vigente pero absolutamente agotado, les pasen factura en las próximas elecciones políticas y promuevan el progreso de un nueva izquierda europea.
El problema de Grecia es pues, a mi juicio, esencialmente político. Nadie puede afirmar seriamente que Grecia pueda pagar una deuda del 175% de su PIB. Ningún analista riguroso puede dejar de responsabilizar a las políticas de austeridad de que dicha deuda haya aumentado tan fuertemente desde que estas políticas se aplican (en 2009, la deuda pública griega era del 129% del PIB y en 2012 tuvo una quita del 52% de su valor nominal). Es más, todos los responsables políticos y económicos de la UE tienen a su disposición un informe que fue hecho público en Tokio, en octubre de 2012, en el que se concluía, tras un exhaustivo análisis de las crisis financieras y económicas que se han producido en el mundo desde finales del siglo XIX, que siempre que se habían aplicado frente a ellas políticas monetarias y fiscales restrictivas (austeridad) los resultado habían sido contraproducentes y la recesión se había profundizado y prolongado. Por el contrario, en los casos en los que las políticas monetaria y fiscal habían sido expansivas, promoviendo el crecimiento de demanda interna, los resultados había dio positivos. Paradojas de la vida, el informe fue elaborado por economistas  de un miembro de la troika, el FMI,  y presentado en la conferencia de otoño de dicho organismo internacional.
Quienes, para evitar que Syriza pueda sacar adelante su programa en beneficio del pueblo griego y de los demás pueblos de Europa, están dispuestos a propiciar la salida de Grecia del euro son los auténticos irresponsables en este nuevo acto de un viejo y dramático guión. Lo serán por la inestabilidad financiera que su decisión generará sin duda y que empezará a sentirse inmediatamente después en países como Portugal, Irlanda, España e Italia, y por las consecuencias que la inestabilidad transmite a la economía real.
Y también serán responsables de la agudización de la crisis política que vive la UE y que puede llevar a su destrucción. Esta crisis política tiene entre sus síntomas la desconfianza mayoritaria y creciente de la ciudadanía europea en la UE y sus instituciones, y el ascenso de partidos políticos nacionalistas, de extrema derecha y euroescépticos en numerosos países. A estos partidos la expulsión de Grecia del euro y de la UE les daría alas. Pero los fundamentos profundos de la crisis política de la UE están en la mala gestión de la crisis financiera y económica, el desprecio de sus consecuencias sociales -entre ellas la pobreza y la desigualdad- y el consiguiente deterioro grave del modelo social europeo, y el carácter escasamente democrático del funcionamiento de las instituciones de la UE.
A los responsables políticos de la UE y de los gobiernos nacionales, pertenecientes a las grandes corrientes que hasta hoy han protagonizado el proyecto europeo pero que también lo han llevado hasta la profunda crisis que padece, no se les puede escapar, y menos aún cuando acabamos de salir del centenario de 1914, que nada ni nadie pueden garantizar que lo peor no ocurra en política, máxime cuando los actores del drama carecen de unos objetivos bien definidos y de una estrategia clara.
Y esto es lo que les ocurre a quienes consideran que hoy lo prioritario es que Syriza no se salga con la suya. Lo pueden hacer sí, pero asumirán el riesgo de que sea a costa de la destrucción de la UE. Porque para muchos ciudadanos europeos esta sería la gota que culminaría el vaso. ¡Hay que pararles los pies!

miércoles, 4 de febrero de 2015

Qué es la Troika y por qué Grecia quiere acabar con ella?

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La llegada de SYRIZA al poder ha removido Europa hasta el punto de que la Comisión Europea se plantea aceptar la petición de Grecia de disolver la Troika como gesto político de la voluntad de la Unión Europa para llegar a un acuerdo con el país heleno. Alexis Tsipras marca posiciones y países como Italia o Francia se pronuncian a favor de la petición griega de disolver la Troika. Muchos expertos piensan que esta disolución sería poco más que un gesto simbólico, pero lo cierto es que supondría el primer éxito de la política de Syriza. Antes de ahondar en todo lo sucedido estos últimos dias en el terreno europeo, es importante aclarar qué es la Troika y para qué sirve.

¿Qué es la Troika?

El término Troika originariamente se refiere a la palabra rusa con la que se designa a un carruaje tirado por tres caballos, pero fue el vocablo escogido por Rusia para dar nombre a la alianza política alcanzada por Stalin, Kamenev y Zinoviev para, tras la muerte de Lenin, hacer frente a la corriente política liderada por Trotsky.
Actualmente, la TROIKA es el grupo de decisión formado por tres poderosos organismos: la Comisión Europea -CE-, el Banco Central Europeo -BCE-, y el Fondo Monetario Internacional -FMI-.
La Comisión Europea funciona como el gabinete de gobierno de la UE. En este organismo decansa el poder ejecutivo de la Unión Eurpea y se encarga, a grandes rasgos, de proponer la legislación, de la aplicación de las decisiones, y de la defensa de los tratados de la Unión. En la CE está respresentado cada uno de los Estados miembro, aunque éstos representan los intereses de la UE en su conjunto, en lugar de los intereses de sus respectivos estados. Es la guardiana de los tratados, la coordinadora de las políticas de la Unión y la responsable de la ejecución del presupuesto comunitario.
El Banco Central Europeo es la administración que se encarga de manejar la política monetaria de los 19 estados miembros de la eurozona. Su objetivo principal es velar por la estabilidad de los precios en la zona euro y por que el sistema financiero de la UE sea estable, por lo que se encarga también de la vigilancia del sector bancario. El BCE interviene en los países cuyos bancos sufren déficit de crédito prestándole dinero para estabilizar el sistema financiero. Es importante saber que el BCE tiene el derecho exclusivo de emisión de billetes de euro.
Por último, el Fondo Monetario Internacional es una institución internacional que reúne actualmente a 188 países. Sus principales funciones, según la teoría, son facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, así como fomentar la estabilidad en las transacciones económicas internacionales e infundir confianza a los países miembros poniendo a su disposición ciertos recursos del Fondo a cambio, claro, de la imposición de duros programas económicos. Este organismo recibe duras críticas basadas en que, debido al papel dominante que tienen los países desarrollados dentro del organismo, el FMI orienta sus políticas globales al fomento del capitalismo.

¿Para qué sirve la Troika?

Explicándolo de forma sencilla y resumida, una de las principales funciones de la Troika es intervenir en aquellos países de la Unión Europea que sufren graves problemas económicos, mostrándoles el camino que deben seguir para ser rescatados de la crisis. Si los estados cumplen con las indicaciones dadas por la Troika -que suelen ser de austeridad y recortes- los países cobrarán la ayuda económica que les ofrece este organismo, y que el país intervenido le tendrá que devolver durante los siguentes años.
Troika hombres de negroDe esta forma, el país con dificultades económicas será rescatado a cambio de imponer una dura política de austeridad a la población y de endeudarse por muchos años, lo que se traduce en una pérdida de autonomía de los estados intervenidos que, hasta que no devuelvan la deuda, tendrán que actuar de acuerdo a lo impuesto por la Troika y los organismos que la componen. Periódicamente, los países intervenidos -Grecia, Irlanda y Portugal- reciben la visita de una delegación denominada popularmente “los hombres de negro” que se encargan de corroborar que el país rescatado adopta correctamente las reformas comprometidas.
Esta forma de funcionar que tiene la Troika le restó mucha soberanía a Grecia después de ser rescatada, ya que el estado heleno se vio obligado a implantar las medidas de austeridad que la Troika le imponía y cumplir todas las condiciones que la organización internacional le dictaba desde Bruselas. Este es uno de los motivos por los que los griegos viraron tan radicalmente el timón de la política en las pasadas elecciones, dando el triunfo casi con mayoría absoluta a SYRIZA, agrupación política de izquierdas que prometía romper con la Troika y acabar con las políticas de austeridad que habían asfixiado a la población helena durante los años anteriores.
Tras su victoria, Tsipras adviritió que no reconocería a la Troika como interlocutor válido, según fuentes del Ministerio de economía. A consecuencia de esta noticia, que removió el escenario europeo, la idea de poner fin al grupo de decisión formado por la CE, el FME y el BCE ganó apoyo en las grandes capitales de Europa. El gobierno francés aseguró este martes que se podrían encontrar “fórmulas diferentes” y alternativas a la troika, según la información publicada por el diario El País.
Italia también ha mostrado cierto apoyo a los intereses helenos. El primer ministro italiano Matteo Renzi, regaló este martes a su homólogo griego Alexis Tsipras una corbata para que la use “cuando Grecia salga de la crisis” a consecuencia de que Tsipras declaró antes de las elecciones que se pondría corbata cuando el país heleno supere la difícil situación en la que se encuentra. Por otro lado, y como era de esperar, Alemania se opone a la disolución de la Troika pero, según algunos medios de comunicación alemanes, Berlín estaría dispuesta a aceptar una reforma de la institución.
Troika Tsipras y Juncker
Encuentro de Alexis Tsipras y Jean-Claude Juncker
Ante la posición política adoptada por Grecia, Bruselas se propone desmantelar la Troika, como un gesto de concesión hacia el Gobierno de Grecia, si éste acepta continuar devolviendo la deuda que acumula tras el rescate y que la Comusión Europea propone reestructurar, lo que ampliaría los plazos de devolución y reduciría los intereses. El presidente de la CE Jean-Claude Juncker, se reunió este miércoles con Alexis Tsipras para abordar el conflicto de la disolución de la Troika. Tras el encuentro Tsipras declaró que existe una voluntad “de trabajar para encontrar un acuerdo y un compromiso mutuamente aceptable para nuestro futuro común“.
Se desconoce cuál será el futuro de la Troika así como el de la Unión Europea y sus organizaciones; pero parece empezar a vislumbrarse la existencia alternativas viables a las políticas que tradicionalmente han sido impuestas por los gobiernos europeos.

lunes, 2 de febrero de 2015

El Gobierno de Grecia nacionaliza el sector eléctrico, sube el salario mínimo, reabre la TV pública y se reúne con el embajador de Rusia

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El ministro de Reconstrucción Productiva, Medio Ambiente y Energía de Grecia, Panayiotis Lafazanis, anunció hoy que el Gobierno paralizará “inmediatamente” todo proceso de privatización de las eléctricas. Lafazanis hizo este anuncio minutos antes de entrar en el primer Consejo de Ministros presidido por el nuevo primer ministro, Alexis Tsipras. “Vamos a tratar de hacer la corriente más barata para impulsar la competitividad y ayudar a las familias”, añadió Lafazanis.
Uno de los puntos cardinales del programa de Gobierno de Tsipras consiste en medidas de urgencia para mejorar la situación de los más pobres, entre las que figura ofrecer electricidad gratuita a 300.000 hogares.
Otra de las medidas esperadas es la subida del salario mínimo. El nuevo ministro de Trabajo, Panos Skurletis, confirmó que está previsto restaurar el salario mínimo en 751 euros brutos, frente a los 586 que regían en la actualidad. Skurletis también afirmó que se restablecerá las negociaciones entre sindicatos y la patronal.
No obstante, recalcó que todas estas medidas se adoptarán siguiendo rigurosamente el procedimiento parlamentario, en alusión a que el Gobierno anterior gobernaba mediante decretos o introduciendo leyes por el procedimiento de urgencia, sin apenas dar tiempo al debate.
En todo caso el ministro de Trabajo, Panos Skourletis, ya anunció antes de prometer el cargo cuatro medidas de aplicación inmediata: la retirada de la actual norma sobre contratos, la derogación de la ley que permite los despidos colectivos, la restauración del salario mínimo en 751 euros y de los convenios colectivos.
También el viceministro de marina, Teodoros Dritsas, anunció que la privatización en marcha del puerto de El Pireo quedaba paralizada desde ese momento.
Otras medidas que se espera sean aplicadas cuanto antes son las relacionadas con la lucha contra la “catástrofe humanitaria”, destinando para ello 1.200 millones de euros y la aprobación de una ley que permitirá que unos 300.000 hogares que viven por debajo del umbral de la pobreza reciban electricidad gratuita. Igualmente se quiere poner al denominada plan de movilidad y los procesos de evaluación de los funcionarios públicos, lo que permitirá la readmisión de muchos de ellos cuyos puestos de trabajo habían sido eliminados.
También se prevé la reapertura de la Radio Televisión de Grecia (ERT), cuyo cierre tuvo lugar el 11 de junio de 2013 y fue ejecutado en pocas horas por el gobierno conservador de Antonis Samarás con el fin de recibir ayuda económica de los acreedores a cambio del despido fulminante de 2.600 trabajadores. Según uno de los trabajadores, que a día de hoy continúan emitiendo programación de radio y televisión a través de internet, el plan previsto por el ejecutivo es contratar a toda la antigua plantilla más la que forma parte de la actual cadena estatal (Nerit), y que comiencen las emisiones en un plazo de 40 días.
El gobierno de coalición también acordó la formación de una comisión de investigación en el Parlamento para analizar las circunstancias que obligaron a Grecia a firmar su primer plan de rescate en 2010, incluido como aumentó la deuda de forma exponencial.
Syriza denuncia a Samarás: “Han eliminado los discos duros y se han llevado hasta los muebles”
“Los cajones estaban vacíos, faltaban muebles y por no haber no había ni jabón en los cuartos de baño; lo han vaciado todo”, denuncian fuentes de Syriza en declaraciones a Expansion.com. Y lo que es peor, en la oficina de Tsipras en el Parlamento de Atenas no es que faltase información en los ordenadores, es que faltaban los discos duros: “Ya no existían, los han eliminado”.
“Mañana nos esperamos lo mismo en los ministerios”, aseguran las mismas fuentes. “La tarea [económica] que tenemos por delante es titánica no sólo por lo difícil que es, sino por las trabas que nos han puesto y nos van a poner”.
Ya lo avisó el pasado jueves el flamante primer ministro, Alexis Tsipras. En un multitudinario mitin en Atenas, aseguró que el Ejecutivo de Nueva Democracia estaba destruyendo ya documentación, para zancadillear al por entonces previsible ganador, Syriza.
Syriza se queja, además, de que ni Samarás ni ningún representante del Gobierno saliente haya recibido a Tsipras en la residencia oficial, aunque confía en que el traspaso de carteras ministeriales no suceda lo mismo.
No habrá matrimonio gay en Grecia
El sábado pasado, víspera de los comicios griegos, el semanario francésLe Point publicaba un reportaje que daba cuenta del progresivo acercamiento táctico de Alexis Tsioras, ateo confeso, flamante primer ministro y líder de Syriza, hacia la Iglesia Ortodoxa. Por ejemplo, Tsipras visitó el Monte Athos el pasado mes de agosto, y que el Arzobispo Ieronimos, Pariarca de la Iglesis Ortodoxa Griega asistió al sepelio del padre de Tsipras. Más recientemente, Tsipras celebró la Epifanía por el arzobispo.
Preguntado hace unos días sobre si pensaba legalizar o no elmatrimonio entre personas del mismo sexo, Tsipras echó balones fuera. «Es una cuestión compleja, vamos a estudiarla, pero no forma parte de nuestro programa electoral».
Pues bien, a raíz de su pacto de gobierno con la formación conservadora Griegos Independientes, se puede decir que la perspectiva de una legalización del matrimonio gay se aleja definitivamente en Grecia; al menos mientras dure el pacto entre Tsipras y el líder de Griegos Independientes, Panos Kammenos, que  aboga abiertamente por un mayor papel de la Iglesia Ortodoxa –a la que pertenece el 90% de los griegos– en el sistema educativo y en la vida familiar.
Grecia se niega a apoyar la amenaza de la Unión Europea de sanciones contra Rusia
El partido Syriza, ganador de las recientes elecciones legislativas de Grecia, ha mostrado su rechazo al llamamiento de la Unión Europea para reforzar las sanciones contra Rusia.
Según el diario ‘Financial Times’, un portavoz del nuevo gobierno de coalición formado por la izquierdista Syriza y el partido conservador Giegos Independientes (Anel) dijo que las nuevas autoridades del país no han aprobado la reciente declaración formal de líderes de la Unión Europea con acusaciones a Rusia por el caso de Ucrania y amenazas para endurecer las sanciones.
El secretario de prensa de Syriza Kostas Isychos señaló que las restricciónes de Occidente contra Rusia responden a una “bulimia neocolonial”.
La negativa de las nuevas autoridades griegas a apoyar estas iniciativas de la Unión Europea en el futuro también puede significar el rechazo a renovar las sanciones contra Moscú ya adoptadas. En marzo de 2015 se discutirá el posible endurecimiento de las sanciones, medida que requiere la aprobación de todos los Estados miembro de la Unión Europea.
La llegada al poder en Grecia de Syriza puede impulsar el desacuerdo ante la postura antirrusa en Bruselas, subraya la publicación.
El primer diplomático extranjero que se reunió con el nuevo primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, fue Andréi Maslov, embajador de Rusia en Atenas. Las partes coincidieron en la necesidad de fortalecer las relaciones entre Grecia y Rusia en diversos campos, incluso más allá de las relaciones bilaterales, con el fin de contribuir a la paz y la estabilidad en la región.
Durante el encuentro, el diplomático le ha entregado una carta de felicitación remitida por el presidente ruso, Vladimir Putin. En este sentido, cabe señalar que en los últimos días se ha barajado la posibilidad de que Rusia preste su apoyo a Grecia en caso de que, finalmente, abandone el euro.
Grecia asegura que la postura ‘unánime’ de la UE sobre Rusia no tiene en cuenta su voz
El Gobierno griego ha afirmado en un comunicado que en la reciente declaración de la Unión Europea sobre Rusia, supuestamente ‘unánime’, no se tuvo en cuenta la voz de Grecia.
El nuevo Gobierno griego se ha distanciado de la última declaración de la Unión Europea sobre la posibilidad de nuevas sanciones contra Rusia, afirmando que dicha “declaración se publicó sin el procedimiento prescrito de obtención del consentimiento de los Estados miembros y particularmente sin asegurarse el consentimiento de Grecia”, informaEurobserver.
“En este contexto, se subraya que Grecia no aprueba esta declaración”, añade el comunicado griego. Asimismo, se precisa que el nuevo primer ministro, Alexis Tsiptas, expresó su “descontento” en una conversación telefónica con la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini.
En la declaración de la Unión Europea se aseguraba que los 28 líderes están de acuerdo en que Rusia es responsable del ataque de misiles contra la ciudad ucraniana de Mariúpol que mató a 30 personas. Como consecuencia, se amenazaba con el endurecimiento de las sanciones contra Rusia.

miércoles, 21 de enero de 2015

Grecia: La campaña del miedo contra Syriza


El último spot de campaña de Nueva Democracia -ND-, partido del primer ministro griego Samarás, es elocuente: se trata de una de las expresiones más nítidas de la “campaña del miedo” que la derecha griega intenta imponer ante un posible triunfo de Syriza, la coalición de la izquierda y el progresismo griego que podría llegar a formar gobierno tras los comicios del 25 de enero.
El guión del spot, que puede verse en Youtube, es un conjunto de lugares comunes, destinado a mermar la alta intención de voto que, al día de hoy, tiene el partido de Tsipras de acuerdo a los sondeos. “Syriza gana las elecciones. Pocos días después colapsan las negociaciones entre Tsipras y los acreedores de la deuda griega. Se desata una crisis de liquidez. El Estado se queda sin dinero. Grecia declara el impago de su deuda. Los turistas dejan de venir. Se dejan de pagar las pensiones. Se acaba la gasolina. También las medicinas”, es el recuento que, bajo una música de drama, aparece en pantalla.
Las imágenes, como noticias de un periódico, muestran día a día un hipotético empeoramiento social en un país que, justamente, ha vivido estas experiencias durante las administraciones de ND. Eso es, probablemente, lo más paradójico del anuncio: los conocidos recortes sociales, ajustes a pensiones y salarios, y las denominadas ´cartas de intención´ para un ´rescate´ del FMI no han sido precisamente decisiones de Tsipras y Syriza, quienes públicamente se han manifestado en contra de las mismas, aumentando por ello su popularidad.
¿Qué busca este video masivo, cómo última jugada electoral de Samarás? Que Syriza no alcance la mayoría absoluta, algo que, a juzgar por las últimas encuestas, aún parece posible -estaría a sólo dos escaños, según una proyección-. En ese caso, claro, la posibilidad de formar gobierno por parte de la organización conducida por Tsipras sería algo factible, realizable, por primera vez en mucho tiempo. Ese es el escenario que preocupa a Samarás y lo lleva a utilizar su último spot no para hablar sobre propuestas, no para ilustrar que haría en un próximo período, sino para “meter miedo” sobre un hipotético gobierno de Syriza.
En tanto, el cierre de campaña de Syriza se ha enfocado principalmente en dos cuestiones: mostrar a Tsipras como un dirigente sólido pero también pragmático -a través de un video titulado “la esperanza está en camino”-, y buscar asimismo el “voto juvenil” a través de un spot específico que busca alentar a no “cambiar de país” -en relación a la migración joven por problemas económicos-, sino a “cambiar el país” en las urnas. El ideario de “esperanza” en el cambio ha sido la base de toda la campaña de esta coalición de partidos y organizaciones, que buscarán dar el batacazo este domingo.
Para finalizar, una conclusión: el primer ministro griego tiene una gran presión sobre sus espaldas. ¿Por qué? Una posible derrota de ND sería también un golpe concreto para gobiernos aliados, como el de Rajoy en España, quien recientemente visitó Atenas y se manifestó contra el tándem Syriza-Podemos. También significaría un cuestionamiento directo a las políticas de ajuste en Europa, que ha disparado los indices de desempleo juvenil en Grecia, España, Portugal, Italia y Francia, principalmente. Es decir: el domingo no sólo se juega el futuro griego, sino también el impacto de estas elecciones en un Viejo Continente marcado por conflictos políticos, sociales, económicos y religiosos.
¿Triunfará la campaña del miedo que ND ha pretendido instalar? ¿O los griegos finalmente dejarán atrás los prejuicios que han intentado imponer los grandes medios de comunicación y se volcarán a elegir a Syriza? Restan días para conocer con mayor claridad la concreción -o no- de estas opciones, en una elección que definitivamente no será “una más” del calendario electoral europeo, tal como queda demostrado en la puja de intereses que tienen lugar hoy en Atenas.